Imagen de Schippi y Schappe

Examen del libro "Mi Berlín"


Hola buenos días tengais tod@s, soy Schippi, encantado de poder dirigirme a ustedes.

 


Hola soy Schappe buenas tardes, a diferencia de Schippi yo se distinguir entre hablar de usted o hablar de tú.

¡Bendito Glühwein!

Queridos alumnos del excelentísimo Shopenhaua,
 
Os voy a dar la razón: el invierno berlinés suele ser oscuro y frio. Pero hijos míos, basta ya de quejarse: en primer lugar porque no creo que ello vaya a afectar TANTO vuestra vida social en esta ciudad. Que no hace falta mucho sol para salir de fiesta a la Berghain (y si aún no habéis conseguido que os dejen pasar, aquí tenéis una app que os puede ayudar)
 
Y en segundo lugar porque el comienzo del frio (exáctamente es el del Adviento, aunque dudo que muchos sepáis lo que es eso) trae una delicia de la mano: el Glühwein. ¡AGGHHHH pero que dices! ¡Si está malísimo y además es un atentado gastronómico!, me chillareis muchos de esos de paladar acostumbrado al calimoxo.
 
No obstante, lo reitero. Considero el vino caliente como la gran delicia navideña de los países de habla germana. Por supuesto, para degustarlo y que aprendan a incorporarlo en su dieta de la misma forma que han incorporado las currywurst o los kebab, aquí van unos consejos
 

¿De que va esto?

Soy nuevo en este blog. Lo encontré mientras buscaba ayuda para mi próxima incursión en esta ciudad que tanto me gusta. Y a decir verdad, me pareció al menos curioso.

Después he leido los últimos comentarios y me han hecho dudar.

¿Es este un blog sobre personas que viven en Berlín y creado para ayudar a todo el que entienda la lengua de Cervantes, o sólo es una tapadera para expresar lo poco que os gusta el pueblo alemán?. Veo que hay gente que disiente sobre lo escrito y es crucificada, vilipendiada, insultada. ¿Es que acaso no se puede expresar opiniones positivas sobre esta ciudad, sobre este país, sobre este sistema?. ¿No es ese un comportamiento fascista?

Imagen de Yolika

Doctor ¿qué me pasa?

Hace poco leí un artículo de un tal Diego Ruiz del Árbol. El chaval asegura estar en la fase de desintegración en Alemania. Joder…otro más!

No conozco a ningún español que después de un tiempo prudencial, es decir, un invierno enterito con sus días y sus noches, diga que está de puta madre en Alemania. ¿Es qué no hay alemanes que se sienten así en España? No conozco a ninguno oiga.

El caso es que mi historia no se diferencia mucho de la suya. Soy una española en Alemania, una de tantas... nada nuevo. Como filóloga alemana que soy, porque eso es lo que pone en mi diploma que además lo firma el Rey, me sentía en la obligación de conocer estos mundos “in person”. Cuando eres estudiante es el mejor momento para hacer todo tipo de locuras.

Y al final me quedé en Alemania seducida por la libertad que me brindaba este país, sin saber que esa misma libertad la podría conseguir a 100 kilómetros  de mis padres. Con 23 años una no piensa en eso.

Imagen de El colonés

Ellos tienen Mallorca, nosotros tenemos Berlín... y Colonia

Bienvenido sea a mi seminario, estimado alumno. Hoy no tendrá que soportar al brasas de Shopenhaua ni de Descartes. Tampoco las capulladas de Juanma y mucho menos los somníferos artículos del Goethe. Hoy vengo desde Köln a explicarle como disfrutan la vida en Colonia los españoles y que en contraste con vuestra gris vida en Berlín os escueza. Como sabe, están llegando españoles a Alemania como si no hubiera mañana y Colonia es otra de las ciudades donde oye hablar español en cada esquina ¿Qué se creía que Berlín era la única? Se está usted schnauzeando Kollege.

Para empezar nosotros, los Hispanokölner, no decimos lo de "es el último invierno que paso aquí" porque el invierno en Colonia es mucho más apacible.

Altaaaaaaa! Willst du uns veraaaarschen? No nos digas eso que nos hundes!

Der Sommer

Cada vez que te paras a pensar y a preguntarte cosas llegas a conclusiones en las que es mejor no caer. Por eso es mejor no pensar y lo que tenga que ser, será. A lo loco se vive mejor, como alguien dijo una vez. En dos años aquí y como opinión personal es como mejor puedes llevarlo. Miras atrás de vez en cuando y te ves a ti con gente que apenas conocías yendo a patear una ciudad. Conversaciones por Skype como forma de vida familiar y en los que, como algunos sabrán, con problemas en la conexión y racaneando de internet del móvil con el resultado de imágenes congeladas y frases que nunca llegaron. Fatal.

Y como españoles que somos no vas a quedarte en casa, que vaaa. Actividades como pedirte en helado en Kotti con los colegas o ya después pedírtelo antes de currar; ir a un festival en la calle de casi 3 kilometros de largo donde la cerveza es la protagonista y a la vez la anfitriona; encontrarte con una cabalgata de electro y, como no, seguirla; salir por la noche con muchos sitios para decidir y acabar en el soda, o alrededores; no decidirte si las hamburgesas del Bürgermeister son mejores que las del Bürgeramt; visitar de vez en cuando el Mauerpark para comprarte cualquier chorrada que nunca vas a usar o vas a ponerte una vez; o ya que estás allí destrozarte los oídos en el karaoke; aunque qué mejor que juntarte unos cuantos para irte a un lago donde para algunos de interior es lo más parecido a una playa.

Imagen de Pepe en Alemania

Hoy ha vuelto a ocurrir

  • Zusammen oder getrennt?
  • Zusammen bitte
  • Ten Euros fifty please.

Tu acompañante ni te mira. Echa mano de su cartera comprada en algún Pull & Bear y al abrirla notas las dos fotos de tamaño carné con los rostros inocentes de sus sobrinas. Empiezas a sudar y aprietas los puños, mala idea.

Es una de las pocas semanas en Berlín donde por fin puedes usar la palabra "verano" sin flexionar dos veces los dedos índice y corazón de ambas manos a los lados de tu cabeza para indicar esas comillas que no eres capaz de transmitir con la entonación. Esas manos que ahora te sudan se apoyan en la mesa de color rojo, diferente de la mesa color verde, a tu derecha. Diferente de la mesa de color azul de tu izquierda. Diferente de todas las mesas y sillas, diferentes también entre sí, donde reposan diferentes culos de personas muy diferentes.

Imagen de Frau Van Urban

Deutsche Männer - o la especie de otro "Welt"

Todo comentario que complete esta información será bienvenido, al igual que las críticas, de todo se aprende

  • El Mann alemán es peculiar, como todos los Männer del mundo, pero este en especial. Si os preguntáis porqué, bueno para empezar son mayoritariamente bellos, no guapos, no. BELLOS. Preguntad a cualquier mujer u hombre gay no alemanes evidentemente cuantas veces se enamoran cuando pasan una tarde en un parque. Yo al menos tengo un flechazo cada diez minutos.

    Que ahora diréis, bueno dónde esté un buen moreno hispano...! Sí, sí, a mí también me gustan, pero no nos engañemos, en España la proporción de hombres que combinan "Moreno y bello" es un poquito más escasa, por no decir bastante más.

  • Segunda peculiaridad del Mann alemán: CÓMO FICHAR...qué narices les pasa, que ellos mirar, sí, miran, pero se quedan cómodamente en su sitio esperando a que nosotras acudamos...esta manera de cortejar da lugar a muchos malentendidos. Por ejemplo, pongamos que eres una NO alemana (ya no hay que ser sólo española para no entender sus maneras), y cómo no, te quedas hipnotizada por un rubiometrochentadeojosazules que también te mira... sí, sí, no hay cámara oculta y no vas con ropa fluor.... te es-tá mi-ran-do. Una vez que logras recuperar el aliento (porque la mirada alemana puede causar infartos) piensas: vamoh a véh.... yo te miro y tú a mí....a qué esperas?

    Bueno pues ya puedes quedarte así toda la noche bailando, mirando, sonriendo o llorando, hasta que te tragues tu orgullo made in spain y te acerques.

Imagen de Marca

Un español en en Panorama

Imagen de javitheblonde

Urlaub vom Urlaub

Hola! Permítanme que les cuente una aventura más de un españolito en Berlín.

Me presento. Mi nombre es Javi, y soy un hijoputa. No un hijo de puta, no. No tengo excesiva maldad, no pongo ajo en la paella, y mi madre es una excelente persona que nunca ha ejercido el empleo más antiguo del mundo. Yo soy un hijoputa, una de esas personas a las que, en según qué determinados momentos, puede generar cierta envidia. Para no aburrirles con testimonios de tertuliano resumiré un poco mi historia. Llegué hace medio año desde Escocia, con un alemán peor que el de Guardiola. En poco menos de dos meses ya tenía trabajo (aunque cobrando una cosa que no llamaría ni sueldo), un buen puñado de amig@s autóctonos, y un piso compartido con dos maravillosas chicas alemanas. Qué hijoputa. Este pasado fin de semana, mi capacidad de hijoputismo alcanzó un nuevo récord, al ser invitado a asistir al Splash! Festival en zona VIP, completamente gratis.

Más allá de alardear de hijoputismo o generar odio a lo #Rosalía, quisiera, si me lo permiten, contarles una pequeña experiencia completamente nueva para mí, que muchos de ustedes habrán experimentado ya, o se lo plantearán tras leer el post.