El arte de la improvisación

Imagen de Almu

Berlín es una ciudad donde si te aburres es porque quieres. Todo los días se pueden descubrir recovecos nuevos o pequeñas perlas culturales que te habían pasado inadvertidas durante años. Hace unas semanas descubrí una compañía de teatro de improvisación, “Die Gorillas”, que lleva desde 1997 arrancando las risas de hasta los más incrédulos. Sí, sé que estaréis pensando, “nada nuevo, lleva más de 10 años en escena” y tenéis razón, sin embargo, la abrumadora oferta cultural de una ciudad como Berlín provoca que muchas veces te pasen inadvertidas pequeñas compañías como ésta.

“Die Gorillas” atrajo mi atención hace ya tiempo gracias al festival internacional de teatro de improvisación, IMPRO, organizado por la compañía berlinesa desde el año 2001 (la próxima edición del festival tendrá lugar entre el 18 y el 27 de marzo). No obstante, no tuve el placer de verles en acción hasta hace un par de semanas, cuando fui a ver su espectáculo “Gurke oder Banane”(pepinillo o plátano), en un pequeño teatro de Kreuzberg (Ratibor Theater), en las proximidades de la popular calle de Schlesische Str.

El nombre de la obra puede resultar extraño en un primer momento, pero es el sistema de votación ideado por el grupo de actores para que el público vote si le ha gustado o no la pequeña actuación, Gurke si te ha gustado y Banane si no te ha parecido buena. Tres actores saltan a escena y compiten entre sí por las carcajadas del público.

Para Michael Wolf, miembro de “Die Gorillas”, un actor de teatro de improvisación “es al mismo tiempo un actor, director y dramaturgo” y esto queda muy patente en el escenario. Los tres miembros de la compañía formada por diez actores y dos músicos, que varían con cada función, dan rienda suelta a su potencial creativo e interactúan en todo momento con el público.

Construyen la trama de las diferentes historias que cobran vida en el escenario a partir de las sugerencias del público referentes a situaciones, personajes, lugares, objetos, etc. Cada función es diferente, lo que provoca que entre el público haya personas asiduas. No hay ensayos previos, ni guión, ni elementos técnicos o escenográficos, sólo la imaginación y la destreza de los actores. Sólo una cosa está predeterminada ya y es la estructura de la actuación.

La espontaneidad no sólo tiene el poder de liberar el potencial creativo de los actores, si no que también impregna toda la actuación de un elemento de riesgo. Los actores aceptan las propuestas de sus compañeros y del público y construyen las historias sobre ellas, por lo que la compenetración entre ellos es muy importante. El músico que se encuentra en una esquina del escenario influye también en el desarrollo de la trama con sus notas musicales. Los actores llegan incluso, en algunos momentos, a improvisar canciones, que incluyen en la historia que se esté desarrollando en ese instante. Para Leon Düvel, miembro de la compañía, lo más bonito es “cuando yo mismo me sorprendo” y eso se nota.

La improvisación es una técnica escénica que permite contar historias que se generan y desarrollan en el mismo momento de la actuación, en contra de las bases del teatro de Stanislavski que establecen que en el escenario todo tiene su sentido de ser y nada pasa por pasar. Esto ha suscitado durante años muchas discusiones sobre la validez de este tipo de teatro. Sin embargo, sin entrar en estas polémicas, yo me alzo como una gran defensora de este tipo de teatro sin guión y os invito a todos los que viváis en Berlín a ir a disfrutar de estas pequeñas perlas.

“Die Gorillas” cuenta con siete espectáculos diferentes repartidos entre Kunstfabrik Schlot, los martes, y Ratibor Theater, los viernes y sábados. Además, una o dos veces por mes, normalmente el primer y último jueves del mes, actúan en Heimathafen Neukölln, un pequeño y acogedor teatro con mesitas para depositar tus cervezas, como en un antiguo cabaret.

Las entradas cuestan entre 12 y 17 euros en función del espectáculo. Os recomiendo reservar las entradas por internet porque debido al pequeño aforo de los teatros muchas veces no quedan entradas.

 


 

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