Andreu

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1 Mai: que siga la farsa...

Tren regional entre Berlín y Frankfurt an der Oder. 8 de la mañana. Un viejo

ossie ojea el Berliner Kurier, uno de los diarios sensacionalistas de la capital. Voz populista del proletariado alemán. Uno de los termómetros de la opinión pública germana. En su portada: "1 de mayo: más odio acumulado que nunca". El viejo resopla. Pura demagogia no libre de parte de verdad. Pero, ¿odio a qué? El 1 de mayo berlinés ya está aquí, camaradas. Toca huir de la revolución postmoderna perfecta: corta, vacía y poco dolorosa. Una mentira más en un mundo lleno de mentiras. Pero si se trata de tirar piedras por unas horas, ¿qué más da?

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Concha Buika en la Passionkirche

Una propuesta para los amantes del flamenco y del flamenco-fusión: el

próximo jueves 29 a las ocho de la tarde tocará en la Passionkirche Concha Buika, una voz considerada por algunos críticos como una de las actuales grandes estrellas del ramo a nivel español e internacional. Para quien no la conozca, su música es un ejemplo digno de la fusión del flamenco más tradicional con las tendencias musicales de la música negra más diversa. La presentación que de ella hace la nota de prensa correspondiente da cuenta de ello: "Su impresionante voz es descrita como mezcla de Tina Turner, Lola Flores y Sarah Vaughan".

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Festival Anhelias: "Die Gelegenheit ist optimal"

Berlín ofrece mucha cultura: exposiciones, conciertos, sesiones electrónicas, tardes al sol en el parque o largas noches de barra en barra. De entre esa amplia oferta cultural, buena parte es prescindible, porque la vida es corta y lamentablemente no queda otra que elegir. Ahora que la primavera ya está aquí y los fantasmas del invierno se han despedido al menos por una temporada, las actividades se multiplican en la capital alemana. Más que nunca, necesitáis orientación y consejo. Berlunes os echa una mano.

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Mi vecino Eddie...

La última vez que supe de Eddie no lo vi, lo olí: mi vecino Eddie había dejado ante la puerta de mi apartamento el rastro de su característico aroma, una mezcla de orines, tabaco y sudor, en su camino hacia el retrete: un pequeño cubículo situado en la escalera de mi edificio. Eddie no tiene cuarto de baño dentro de su casa; vive en un segundo piso de una escalera más del distrito de Kreuzberg. Eddie huele extremadamente mal, además de porque parece tener serios problemas mentales, porque no tiene agua en su casa: la administración de la finca hace meses que le cortó el suministro porque ya no podía pagar las facturas. O quizá porque lo quiere expulsar de su suculento piso. Tal vez por eso Eddie tiene cara de vivir acorralado. Sí, definitivamente, creo que la vida lo tiene acorralado.

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Vuelve el netlabel: seguid bailando, malditos...

Tengo una colega que hace música y me dice que hay demasiados músicos. NetlabelDemasiado ruido, me dice. Tengo otro colega que además de hacer música sabe de música, y me dice que el futuro está en el netlabel. Que mal pagada está la música, suspira cabreado otro músico por allí, al fondo de la sala. Para aquéllos que no lo sepan, un netlabel es un sello discográfico que distribuye su música en formato digital (normalmente MP3 u OGG) a través de la red. Un sello online funciona como un sello discográfico tradicional a la hora de producir y promocionar proyectos musicales. La mayoría utiliza tácticas de marketing de guerrilla para promocionar su trabajo. Pocos sellos online dan beneficio a sus clientes. O al menos es lo que se asegura nuestro todopoderoso señor Wikippedia. Y Alemania es puntera mundial en la cultura netlabel, me dice el colega que hace música y sabe de música.

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Dos propuestas contra la viscosidad invernal

Estar enganchado al correo electrónico tiene sus ventajas e inconvenientes. Es una forma de agridulce hiperconexión que te hace perder mucho y valiosísimo tiempo, pero que te permite estar en muchos sitios simultáneamente sin tener que moverte de tu sillón. Y te adelanta acontecimientos que están por venir.

Dos de febrero, once y media pasadas de la mañana. La bandeja electrónica de mi googlemail da señales de vida. Ha recalado en ella un mensaje de aristas vitalistas-filosóficas:

"Hace ya 50 anyos que Frank Drake comenzo con sus investigaciones y paso de ser un loco a ser respetado en su entorno. Mi propuesta es desde luego menos cara y la recompensa llega de modo inmediato.

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Aquí no pasa nada de nada...

"La diferencia entre ricos y pobres sigue aumentado en Alemania", "Los berlineses, los más pobres". Dos titulares, una misma página del Berliner Zeitung. Aparto la hoja y echo un rápido vistazo al vagón de la línea de metro donde leo el diario. Sí, en efecto, pobres hay unos cuantos, y caras jodidas tampoco faltan. Pero aquí no pasa nada.
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Sobre miserias humanas y otras historias

Sala de realización de una televisión alemana internacional. 22:45 de la noche. El equipo espera paciente y aburrido el comienzo del informativo. En directo y para todo el planeta. Ante ellos, el panel de control plagado de monitores. En la mayoría de las pantallas, diferentes planos del estudio con los presentadores también a la espera. En uno de los monitores, un popular programa de debate de la televisión pública alemana ARD. El tema del día, Hartz IV: el famoso subsidio germano de desempleo para parados de larga duración. Los que algunos califican de "irrecuperables" para la vida laboral.

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'Eugeni Xammar: crónicas desde Berlín (1930-1936)'

Un ejemplo de periodismo atento, disciplinado y, muy probablemente, vocacional. Es lo que fue Eugeni Xammar, o Eugenio Xammar, como le conocían en Madrid. El reportero catalán perteneció a la generación de periodistas españoles que revolucionaron durante los años treinta del siglo pasado la profesión de contar historias. La revolucionaron tanto en su aspecto formal (mediante un uso moderno, versátil y fresco del idioma) como desde el punto de vista del contenido: autores como Julio Camba, Gaziel o Josep Pla supieron servirse de la lengua como herramienta para contar lo que veían a ras de suelo e interpretar al tiempo lo que ocurría en las alturas del poder.

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Okupación tras la okupación tras la okupación...

Madrugada de fin de año, sobre las 02:00 horas. Al final del tramo de muro conservado y recientemente restaurado de la East Side Gallery se ven luces de camiones de policía. Muchas luces. Un dispositivo de varios cientos de agentes antidisturbios prohíben el paso a los viandantes, que están de fiesta porque acaban de entrar en un año nuevo.