Berlín Parque Temático S.A.

Imagen de Juanma

Cuando los turistas pasean por la Oranienstrasse, se fotografían frente a la Puerta de Brandeburgo y la East Side Gallery, o piden un milchkaffe (café con leche) en un bar super cool de la Rosenthaler Platz, esos turistas ya no se encuentran en Berlín sino en una reproducción mercadotécnica de lo que un día fue la capital alemana, cuyas algunas de sus esquinas están ya irremediablemente convertidas en una marca de consumo como lo son Barcelona, París o Londres. Eso es así como lo es que las cosas caen por su propio peso o por la fuerza de la gravedad, como diría el inútilmente grande César Alierta-representante de la Marca España, o como que el profesor Schopenhaua parapeta su mediocridad tras una insufrible arrogancia.

El primer párrafo de este post no es una opinión mía: se trata de la tesis del periodista y crítico teatral Peter Laudenbach, quien sabe algo más que tú, que yo y que Shopenhaua sobre el desarrollo de Berlín como producto de consumo turístico. Más que nada porque ha escrito un libro, muy bueno por cierto, sobre cómo el poder político de la capital alemana, con el (ex)socialdemócrata Klaus Wowereit a la cabeza, ha diseñado e implementado de manera sistemática durante los últimos años una estrategia para colocar a Berlín en lo más alto del ránking turístico mundial. Lamentablemente, con éxito.

El librito en cuestión se llama Die elfte Plage, cuesta 13 euros y podéis leer sus primeras páginas GRATIS (tu palabra favorita) en el siguiente enlace: http://www.edition-tiamat.de/Textproben/Plage1-13.pdf

Die elfte Plage

Las (brutales) estadísticas no dejan lugar a dudas: actualmente, una media de medio millón de turistas visitan Berlín DIARIAMENTE. Es decir, cada día, por cada siete de los tres millones y medio de berlineses hay un turista arrastrándose por la ciudad.

Como agudamente apunta Laudenbach, el berlinés de a pie raramente se encontrará con un turista ávido de embriagarse del mito de Berlín (punks, disturbios pseudorevolucionarios, techno y drogas por la mañana que-es-cuando-mejor-entran) en Spandau, Lichtenrade (¿dónde coño está eso, eh?) o en Hellersdorf, sino en aquellas zonas de la ciudad que han dejado de ser propiamente Berlín para convertirse en una reproducción de la propia ciudad: a la caza de autográfos en Potsdamer Platz durante la Berlinale, de compras sin comprar nada en el KaDeWe o de fiesta rollo aborígen-sin-serlo en el Kater Holzig

Es decir, en escenarios similares a ciudades destrozadas por el turismo de masas como Venecia, allí donde ya siempre hay más turistas que habitantes locales. Porque, sinceramente, ¿qué barcelonés se tomar una birra o un café con leche en Las Ramblas? Ninguno: esa parte de la Ciudad Condal forma ya parte de la Barcelona Parque Temático al igual que la Puerta de Brandeburgo la forma del Berlín Parque Temático S.A. Ya lo gritaba con desesperación la gente de Jalea Real hace casi una década: "BARSELONA, LA MILLOR BOTIGA DEL MÓN" ("Barcelona, la mejor tienda del mundo"):

Y Visit Berlin es la perfecta expresión de esa burbuja turística que nadie sabe cómo ni cuándo explotará: Visit Berlin no es más que la marca bajo la que opera la empresa Berlin Tourismus & Kongress GmbH que, con dinero del Estado de Berlín, intenta atraer a cada vez más turistas a la capital alemana nada más y nada menos que desde 1993. Laudenbach califica con bastante tino ese proceso como "Touristification".

La estrategia del actual director de Visit Berlin, Burkhard Kieker, es curiosa y increíblemente exitosa: lo interesante de Berlín es Berlín y nada más que Berlín; es decir, la mítica imagen de Berlín, y no un monumento o aspecto determinado de la ciudad; lo que hace atractiva a la capital alemana para la deforme y estúpida masa turista es el mito de Berlín conformado a su vez por una serie de imágenes, ideas e historias más o menos reales como, por ejemplo, la de esa pareja que presuntamente practicó el fisting anal una mañana de domingo en la pista de baile del Berghain. Uno de los chicos, según cuenta la leyenda, tenía además un metro tatuado en el antebrazo.

Ese tipo de historias son las que le interesa alimentar a Visit Berlin, porque ésa es precisamente la carta de presentación de esta extraña capital europea: la industrialización del underground berlinés, la mercantilización de la esencia berlinesa como si de un perfume se tratase. Así, Kieker se confiesa ante Laudenbach al hablar de su estrategia turística para la capital alemana: "Tenemos que mantenernos auténticos y un poco salvajes. Los lemas contra los turistas en las paredes de la ciudad contribuyen a reforzar ese encanto berlinés algo crudo y hace precisamente a la ciudad interesante para los turistas".

Así las cosas, "cool", "hart", "dreckig wie eine Nutte" son todas palabras y expresiones que sirven para mantener e incluso seguir inflando el mito de Berlín a costa de que la capital alemana dejé de ser lo que fue: realmente auténtica. Es el precio de la fama. De esta forma, no es de extrañar que el rapero Sido, que es más berlinés que la currywurst o una boulette con mostaza en brötchen y por eso su Rap es malo, cante lo siguiente:

 

"Hipsta, Hipsta / Gib mir mein Berlin zurück

/ Ihr habt mein Berlin gefickt / Und wer

sind diese neuen Leute in der Stadt / Wer

hat sich die Scheiße ausgedacht / Dass mein

schönes Berlin hip ist / Guck wie breit Ihr

Euch hier macht / Die sind überall."

 

Al fin y al cabo, y parafraseando una cita de Hans Magnus Enzensberger ("Der Tourist zerstört, was er sucht, indem er es findet"), el turismo masivo convierte todo lo que toca en mierda, y algunos rincones de Berlín han sido entregados sin compasión al turismo de masas y se han así convertido en todo un auténtico truño.

Por eso los chicos de Protokumpel os piden sin favor que gentrifiquéis/turestifiquéis a vuestras madres y dejéis a sus barrios de una puta vez en paz.

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Comentarios

Un poco contradictorio

Apreciado Juanma, hay algo que no entiendo.

Por un lado, no quieres que vengan turistas porque tratan mal la ciudad. Por otro, te quejas de que los turistas siempre visitan los mismos sitios y que no conocen la verdadera Berlín. Es decir, que si como el autor alemán, los turistas destrozan todo lo que tocan, los turistas estarían destrozando la zona habilitada para ello.

A lo mejor es gracias a este turismo deforme... y que funciona, a lo cual la tasa de paro está disminuyendo en la ciudad. Y eso es bueno, también para los emigrantes. ¿O es que es mejor prescindir de una herramienta buena para bajar los datos de paro? Leipzig o Dresden tienen menos tasa de paro y también están en la ex-República Democrática Alemana.

El problema de Berlín es que Berlín... es un asco. Y no lo digo yo, que no tengo ni p... idea. Lo dicen los alemanes. Sólo conozco a un alemán que diga "Berlin ist Geil". A parte del Check Point Charlie, Alexander Platz, la Isla de los museos... A parte de lo obvio, ¿qué hay en Berlín? ¿Por qué no se vende la verdadera Berlín?

Y finalmente: ¿Sabes la cantidad de pueblos que viven de España? La misma Andalucía de donde yo vengo. Y esos pueblos no han sido destruidos, sino mejorados. ¿Aplicamos la misma filosofía a nuestra tierra?

PD: Berlín no es Salou.

Imagen de Juanma

Berlín es Berlín

Estimado Burrhus

me gusta mucho tu nombre. Siempre tuve aprecio a los asnos: son animales fieles, trabajadores, tal vez un poco sumisos.

Pero vamos al turrón: los sitios de Berlín ahora trillados por el turismo MASIVO han dejado de formar parte de la ciudad en sí para convertirse en un decorado para el visitante industrializado. Esa es la teoría del periodista, con la que yo estoy de acuerdo. Yo lamento que esos sitios se hayan perdido tanto para el berlinés como para el turista con dos dedos de frente y personalidad, que no abunda en Berlín lamentablemente.

El problemita es que es el propio poder político el que ha pilotado ese proceso industrializador del turismo en la capital alemana,  hasta convertir una fuente de trabajo y prosperidad en una máquina trilladora de la ciudad. Yo no me opongo al turismo, que, en un mundo globalizado, es como oponerse a los aviones o a internet. Me opongo al modelo de turismo fomenado por Wowereit y cia.

Berlín no es Salou, es Berlín, pero algunas de sus partes van camino de convertirse. Nicht umsonst, "sie haben Mallorca, wir haben Berlín".

Si tienes un nivel medio-alto de alemán, te recomiendo que te leas el libro para dejar de lado tus teorías conspiratorias-contradictorias. Despejará todas tus dudas.

saludos borriqueros,

Juan Manuel Inhiesta Pardo

El becario de Berlunes

 

Turismo y óptica

En realidad, firmo como un peluche cuyo nombre viene por un psicólogo, padre del neocon...ductismo. No se preocupe, tampoco es muy difícil ni conocer mi nombre ni mi careto auténticos.

Creo que, por una vez, los políticos no han metido demasiado la gamba. ¿Por qué? Creo que vender Berlín así ayuda a desarrollar la ciudad. Y ayuda mucho: el dato de número de visitantes está ahí. Y tienes razón en cuestionar los efectos negativos, algo así como una gentrificación del turismo. Dicho lo cual: ¿Y qué otro producto de Berlín vas a vender al turismo? ¿Qué tiene Berlín? ¿Qué reclamos turísticos tiene Berlín, al margen de LO OBVIO?

No sé lo que significa "tener personalidad", o "ser auténtica" (los emigrantes debemos ser algo así como el falso Berlín, deduzco). Tampoco sé lo que es un "visitante industrializado" (¿quién coño no lo es, al margen de los perroflautas?). Lo siento, pero no lo entiendo. Sí sé lo que significa tener cosas que no tienen los demás, y venderlo lo mejor posible.

Vamos a suponer que no sólo queremos vender la ruta Muro de Berlín, East Side Gallery, Check Point Charlie, Alexanderplatz, isla de los museos, Bundestag, Zoo, paseos por el Spree y alguna cosilla más que se me olvide. Vale. ¿Qué más hay en Berlín? ¿Lugares donde se hacen conciertos, galerías de pintura, obras de teatro alternativas -y todo alejado del mundo hipster-? ¿Gastronomía...? Perdón, no pretendía ser sarcástico. Dejémoslo en "gastronomía multicultural".

Una vez identificado el producto potencial auténtico, ¿cómo lo vendes, y a quién? Esto es lo realmente interesante. Cuando descubres qué puedes vender de Berlín al margen del Estado: LA GENTE, lo que hace, lo abiertos que son sus habitantes, su multiculturalidad... Y para esto no hace falta cuestionar la (por una vez relativamente) eficiente iniciativa pública, sino completarlo con iniciativa privada. Sí, esa cosa rara que en España desde siempre hemos pisoteado.

Saludos.

a mi es que en berlin despues

a mi es que en berlin despues de 4 años me parece todo mentira. todo el mito del berlin alternativo es una mentira que dura el tiempo necesario mientras haces la visita turistica. es una fake-ciudad. ni me imagino como debe ser para la gente de aqui o para los que tengan una vida mas asentada en la ciudad. si, la definicion de parque tematico es muy buena.
yo personalmente lo que mas disfruto de berlin es que es una ciudad muy comoda para vivir, mucho mas bonita de lo que pensaba y muy verde y con todas las ventajas de una metropolis. es decir, una idea totalmente contraria a la que tenia en la cabeza.

al final lo unico aprovechable de la ciudad es que al haber tanto movimiento de turistas, medioturistas, fakehabitantes y y demas conoces a bastante gente y hay ALGUNOS proyectos interesantes. pero lo que es el escenario es una puta mierda.

fotos de mentira en edificios okupas de mentira con arte urbano de mentira y artistas de mentira.

Blaeh

Soys unos plastas. Unos llorones. Que pesaos, en serio.

Esto, para el escritor y los demás whiny bitches de la gentrificación. Líneas como "la deforme y estúpida masa turista" dan más información sobre la verdad de todo esto, que todo el resto del artículo. Porque tu, cuando te vas al Amazonas a ver si encuentras la última tribu perdida, o a Senegal a ver a niños felices sin nada, o Tailandia a darte una vuelta fuera de la ruta turística (duh!), de deforme y estúpida masa turista no tienes nada, claro. Eso son los demás.
Porque tu, que vives en Frohnau, a los barrios hip no te acercas des del 97, cuando ya vistes que tu presencia y potencial gasto no haría más que transformarse en gente local siendo pateada hacia Britz, a Eckkeinpen siendo convertidos en latte machiatos y en la desaparición de las putas y las drogas (efecto super negativo del que ya se quejaba el subnormal del Freies Neukoelln) ¿no?

A lo que voy. Un españolito escribiendo sobre gentrificación en Berlin, es como un negro nazi. Y además, dejaros de chorradas joder, le pasa a Berlin lo que le ha pasado a toda capital europea hace ya 15 años. Lo raro es que haya tardado tanto. Disfrutar de lo bueno y dejar de llorar. Y lo más importante, dejar de creer que vosotros no, vosotros con vuestros principios de papel cartón pero con un piso en los mismos barrios que generan esta problemática, no tenéis nada que ver con todo eso. Eso es culpa de la deforme y estupida masa esa de turistas.

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PUAHJ

Que sí, Eric el cabreao, que aquí el único que tiene razón eres tú, que yo no sé para qué exponer razones ni argumentos así al final el único que tiene aquí razón eres tú...

..pero si tanta razón tienes y tan pesaos somos, para qué gastas tu maravilloso tiempo de dios supremo en esta pesada web y opinas sobre este pesado post de este pesado becario....PUAHJ!

Tú no sabes nada sobre Juanma porque no conoces bien Berlín ni tampoco a este inútil e insignificante becario que vive, por cierto, en Tiergarten (saca el mapa y busca ese antiguo distrito, tontorrón) y convive con berlineses a los que les importa tan poco tu opinión como el Amazonas y los indios coloraos...

ahora vete y no vuelvas por aquí..o compra o descárgate o roba el libro que resenyo en este post y así de paso te ilustras, aprendes que nunca tuviste la razón absoluta, aprendes a entender y desplegar argumentos con cierto tino y elegancia...pero un momento, tú sabes alemán? 

Nada tuyo,

Juanmita

Meh

Uish, que he tocado nervio. Nada nada, no tengo argumentos, los turistas son malos, Berlin ya no es lo que era, las empresas malas acumulando pasta y los que de verdad importan (tu y los otros habitantes del Berlin real, ese Berlin que nadie quiere conocer!!) sufriendo mares.

Ah, y cuando dices Tiergarten, te refieres a Moabit ¿verdad? Mis 3 mejores años en Berlín los pasé ahí, no eres el primero que conozco que le intenta cambiar el nombre para que no quede tan de extraradio. Deberias estar más orgulloso de tu barrio amigo Juanma.

Y ya para ir terminando, te contesto a el porque gasto mi tiempo en esta pesada web. Mi problema, lo que de verdad me toca los cojones, es que el tono de tu articulito, se está generalizando, y es lo que nos faltaba ya. Gente que lleva un mes aqui y nunca antes habian visitado, diciéndote que esto es una mierda y se está yendo al carajo y ya no es lo que era. True story. ¿Pero que chorrada es esa? Ya te lo digo yo. Es la representación máxima de nuestra capacidad nacional para quejarnos, y quejarnos, y quejarnos, y llorar, y no hacer NADA, a la vez que somos parte participativa en el supuesto problema que nos amarga la vida. Y nada, que eso, que soys unos plastas.

Y ojo! Que yo no digo que no haya un problema de fondo que se pueda y deba habar y tratar. Pero "deforme y estupida masa de turistas"? ¿De verdad?

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Turismo, sí...

...turismo masivo al precio que sea ni en Berlín ni en mi pueblo manchego, Campoalbillo.

Y sí, la gente que va al bulto cuando sale de turismo sin informarse lo más mínimo de adónde va ni le importe tres pepinos cuál es el transfondo de la ciudad y el país forma parte de una masa amorfa y estúpida. De hecho, las masas cuando se mueven en masa suelen ser tan estúpidas como una estámpida. Es mi opinión.

Lo que no es una opinión es que el poder político berlinés intenta atraer turistas al precio que sea: ésa es la realidad del capitalismo real que rige la economía de dumping salarial berlinesa.

Te vuelvo a recomendar el libro resenyado.

Y sí: Moabitch kommt.

Iha (reproducción escrito de un rebuzno de asno)

Juanmita

Quita tus sucias manos de MI ciudad

Bueno, yo entiendo que es una molestia que uno esté en SU ciudad y vengan esas bandadas de moscones a molestar, pero hay que pensar que Berlín es la capital de un país bastante importante, por lo tanto la presencia de turistas es inevitable. Hace unos meses leí un libro que se llama "lassen Sie mich durch, ich bin Mutter". Yo pensaba en mi inocencia que sería una crítica a las madres de 40 años que se pasan el día dando por el saco con el rollo bio, pero al final era un grito de "Schwaben raus" de 200 páginas. O el comentario de un político de la SPD diciendo que estaba harto de los suabos que venían a invadirle su apreciado Prenzlauerberg. Cambie "suabos" por "judíos" y ya ha retrocedido usted 70 años.

Resumiendo, ya cansa un poco todo ese rollo de "esta ciudad estaba muy bien hasta que llegaron los...(y póngase aquí suabos, turistas o lo que uno quiera). Todas las capitales europeas son parques temáticos. Los artistas receptores de ayuda social son muy cucos, pero al final los que traen pasta son los turistas japoneses.

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bajeza intelectual

Comparar el holocausto perpretrado por el III Reich con la teoría sobre el turismo de masas fomentado por Wowereit y su tropa es tan bajo que no voy a entrar al trapo.

Berlín no es de nadie en concreto, es de quién vive y aporte a la ciudad: llámase Juanmi, Jürgen o Ahmed.

Pero NO debería ser de una banda de borrachos procedentes de cualquier país del mundo que peladean en una bici-bar por la avenidad 17 de junio como si la avenida fuera suya y de nadie más, situaciones que suelen generar el turismo a toda costa. Has estado en Beniyork (antes Benidorm)? Ésa es una política turística fallida, en mi opinión.

Juanmita te saluda con una mano levantada...

La comparación con los

La comparación con los judíos(y no el holocausto como tú sibilinamente escribes) viene a cuento porque el tipo del que hablo se llama Thierse y trabaja en diferentes organizaciones de apoyo a víctimas del holocausto. Lo cual agrava aún más sus comentarios racistas:

http://www.spiegel.de/politik/deutschland/wolfgang-thierse-wettert-gegen...

Porque no es otra cosa lo que destilan sus comentarios: racismo. Quejarse porque al ir a comprar el pan la gente habla con acento suabo. Si en vez de suabos hubiera dicho negros, árabes, españoles, lo que sea, pues le hubieran crucificado. Pero quejarse de los suabos en Berlín es cool. Por cierto, que allí llaman suabos a todo aquel que no es de Berlín.

Y lo repito: todas las ciudades grandes e interesantes del mundo mundial tienen hordas de turistas que las visitan. Es inevitable. Y la situación de Berlín no se puede comparar ni de lejos con la de otras capitales como París o especialmente Roma, cuyo centro es una especie de Port Aventura con gladiadores.

Pongamos nuestro racistómetro en marcha:

1.- "Ich wünsche mir, dass die Schwaben begreifen, dass sie jetzt in Berlin sind und nicht mehr in ihrer Kleinstadt mit Kehrwoche"(original)
2.- Ich wünsche mir, dass die Arabern begreifen, dass sie jetzt in Berlin sind und nicht mehr in ihrer Kleinstadt mit..."
3.- Ich wünsche mir, dass die Spanier begreifen, dass sie jetzt in Berlin sind und nicht mehr in ihrer Kleinstadt mit...

Como bien apunta este

Como bien apunta este comentario, Roma sí es un parque temático, y más cuando hay chorradas católicas, como el año pasado el nombramiento del nuevo papá. La ciudad se llenó de turistas de repente y hasta noviembre no se fueron. Pero no sé quienes son peores, si los turistas o los romanos, a cada cuál más maleducados e incívico. Los romanos ya no suelen ser un parangón de civilización, pero es que los turistas se creen que por estar de vacaciones pueden hacer lo que les da la gana. Y luego, claro, esta ciudad se cae a cachos, os invito a ver http://www.romafaschifo.com/ (traducido al castellano, la página se llama "Roma da asco"). Una auténtica galeria del horror.

Después de vivir año y medio en alemania no sabéis las ganas que tengo de volver, si puede ser a Berlín. Es increíble que esta ciudad tercermundista fue la cuna de la civilización.

NICHT NUR BERLIN....

Estimado becario,

el tema que ha abordado es muy interesante, complejo y universal. Tal y como usted ha señalado tan acertadamente en su post hay muchas otras ciudades y pueblos que se han convertido en parques temáticos de si mismos: Barcelona (de Plaza Catalunya hacia el mar... totalmente usurpada y alienada; Venecia (y muchas otras hermosas ciudades italianas), difícil observar vida común fuera del marasmo turistico; Santillana del Mar, ¿hay algun habitante real y verdadero?; Marrakech ó El Cairo, con la dificultad del ino dominar el árabe ¡qué pocos salen del circuito turistico seguro!, Paris, es una ciudad de verdad, aunque disimule... y podría seguir enumerando urbes y núcleos mas/menos grandes e importantes aquejados por el mismo virus,

Somos tantos, incluso los viajeros individuales con interés por y en .. ,que asolamos lugares de nuestro interés que nos transformamos en una verdadera plaga de langosta. Llevo muchos años observando el fenómeno. Con indulgencia voy a obviar el empeño de aquellos viajeros/turistas desesperados por los "insider-tipps" que tanto proliferan en la prensa alemana (sección viajes). Pocos pueblos tienen ese empeño de "autenticidad", de buscar lo étnico y triunfar a su regreso con esos hallazgos donde ningún ser humano antes que ellos blablabla . Y creo que ahí radica parte del problema: LA IDENTIDAD. Miedo a perder la idiosincracia, temor a la contaminación externa y foránea.

La alienación y los cambios sociales, nos agraden ó no, son una realidad en todo el planeta y la padecemos todos sin remisión. Yo me tengo que morder muchas veces la lengua cuando rememoro viejos tiempos (muchas, muchas décadas aumuladas) para no caer en idealizaciones baratas. No hay un solo "culpable" al que señalar en los cambios. No son ni las hordas de turistas, ni los forasteros ó extranjeros, ni la tecnología, ni el egoísmo de jóvenes generaciones, ni la falta de valores (sean los que sean). Es una concatenación de diversos factores externos lo que se percibe como una amenaza tanto a nivel individual como colectivo, y lo que lleva a reacciones de agresión, huída en sus diferentes performances.

Es precisamente ese temor a perder las esencias, lo "nuestro", lo "auténtico" lo que ha llevado al triunfo del SI a la "Abschottung" en Suiza. Pero rompiendo los relojes no podemos parar el tiempo. Y no es casualidad que la argumentación contra la "masificación foránea" en Suiza haya triunfado masivamente en zonas rurales que no padecen los problemas repetidos machaconamaente como "amenaza" durante la campaña suiza.

Pero lo anteriormente expuesto no quita que las ciudades deben relexionar sobre qué aspiran con los espacios públicos, con su proyección nacional/internacional, con sus ingresos y gastos, con el tipo de ciudad que quieren crear, permitir, proteger. Debe haber un plan y un político por y para la ciudadanía, La industria del turismo masivo existe y va a persistir. ¿Convertimos ciudades enteras en "no-go-areas" como el turismo de alcohol y playa de Lloret de Mar ó en los Ballermann? ¿O los recluímos mejor en los ressorts "all included" que no abandonan, como en el Caribe, por ejemplo? ¿Controlamos la oferta y la demanda limitando plazas hoteleras?

¿Zer egin? ¿Qué hacer?

Interesante post. Leeré el libro, me interesa el tema. Gracias.

Al menos los suavos han

Al menos los suavos han traido su cerveza a Berlin, por lo que cuentan con mi simpatía

Cuando llegué aquí hace diez

Cuando llegué aquí hace diez años me alegraba al encontrarme con españoles por la calle. Ahora me dais vergüenza ajena; vocingleras, que el Tacheles ya no existe y que las pastillas que tan desesperadamente buscáis en esos antros que os metéis no se llaman "Tableten"; nunca existió una discoteca a la que se accede por un agujero de alcantarilla, ni tenéis ni idea de cómo son los berlineses porque en vuestro fin de semana a 69,90 patrocinado por EasyJet no tendréis la ocasión de cruzaros con ninguno.

Yo, he visto cosas que vosotros no creeríais: Naves de ataque en llamas más allá de Oranienstraße. He visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Brandenburgo. Todos esos momentos se perderán... en el tiempo... como lágrimas en la lluvia. Es hora de volveros a casa de vuestras madres.

Interesante debate

Es curioso lo que pasa en Berlín. Entre los inmigrantes españoles, que se mide el número de años que se vive ahí para ser más berlinés que el otro, cuanto se controla el idioma, cuantos amigos alemanes tienes...y toda esa retórica romántica de que antes esto molaba, ahora se está perdiendo.

O cuando se piensa en el berlín real cuando te has encontrado a alguien que habla el dialecto berlinés, y no se piensa en el gestarbeiter turco que llegó en los sesenta. O en su hijo que se cree turco y odia alemania, pero ni es turco ni es alemán...supongo que es otra manera de ser berlinés. No sé supongo que hay muchas maneras de vivir esta ciudad, de sentirse parte de ella, o incluso fuera de ella dentro de ella, sea por barreras lingüísticas, culturales o decisión propia.

Respecto al tema del turismo de masas, es cultural, por su historia, por sus museos... Si hicieramos una estadística, esa Berlín alternativa que se ha comercializado pues es el efecto que tiene que parte de esa cultura se comercialice y veas turistas haciendo una ruta de graffitis en Kreuzberg o entrando en Tacheles, como parte de esa historia (pasada). Después están los turistas jóvenes, esos que les dan coraje a los inmigrantes jóvenes que sienten su ciudad usurpada. Esos que colaboran en romper lo real que queda de Berín, mientras conviven entre otros exberliners en eventos en okupas, clubs undergrounds y esos lugares que sienten como el verdadero Berlín.

Es complicado, cuestión de identidad, de pertenencia, de preservación, de no aceptar la realidad, de estar en contra de este mercado de valores, de formar parte del problema, de sentirse parte del otro bando.

En fin, tenemos que llevarnos bien con las contradicciones no?

Saludos

Turistán

Barcelona es gaudilandia, eso lo sé yo por qué soy de allí. Y entre los que somos de allí se hacen las mismass críticas hacia el turisteoy exactamente con los mismos argumentos que los que tú has escrito en este texto. los turistas se afanan por ver muchas cosas en poco tiempo sin perderse nada y para ello se elabora un escenario a pie de calle. Es lo que se llama Turistán.

Y vuelta a Berlín

Y van creo que cinco veces y sigo sin conocer a mi feuca, desgarbada en ocasiones y adorable ciudad. Si, adoro Berlín, al menos el que conozco, el tranquilo, apacible, con esa brusca amabilidad berlinesa que tanto aprecio. Vengo de provincia patria y esta última vez he vuelto a mis sitios berlineses favoritos, a mis salas de exposiciones, galerías, a mi querido museo dedicado al grupo Die Brûcke, a mis conciertos gratis a mediodía en la Philharmonie. Mis cafeterías favoritas donde pasar horas leyendo o zampando un delicioso desayuno. El mercado de mi barrio los sábados por la mañana. Mis librerías de Savignyplatz con sus cafés y tartas que están tan buenas. Todo muy sencillo pero que me llena y reconforta.
Lástima que esta vez no me atreviese con la bici que lo de circular con nieve no lo llevo bien.
Lo que quiero decir con esto es que hay otro Berlín fuera de ese horror de Postdamerplatz, de ese espanto de puerta de Branderburgo al que hay que añadir esa manía de hacer obras eternas en Unter den Linden. Esa calle mil veces repetida igual en otras tantas ciudades que es Kudamm. A ese mercadillo ramplón lleno de guiris de Mauerpark cuando justo al lado hay uno diminuto y encantador. Esa isla de los museos, concentracion de guiris por metro cuadrado casi en masa critica, cuando uno se puede ir al quinto pino donde está la Berlinsche Galerie y disfrutar de arte contemporaneo y no de momias. En resumen, huir de todo eso que sale en las guías.
Hay un sonido que hay que procurar evitar, el de las voces altisonantes del idioma patrio en todo su esplendor, si es así se impone salir pitando a cualquier otro sitio. ¿Han probado asistir a algún servicio religioso? En algunas iglesias es una ocasión estupenda para escuchar música de órgano si es que les gusta, si se promete no ejercer de turista les dejarán participar.
En resumen, todavía hay esperanza, no todo está perdido.

NICHT NUR BERLIN....

....Barcelona, sus ciudadanos, también sufren por ver su espacio convertido en un parque temático. Ver el documental " Bye bye Barcelona": http://smoda.elpais.com/articulos/bye-bye-barcelona-el-documental-contra...