Después de un largo tiempo, se suponía que debía escribir un articulo sobre un cúmulo de desgraciados que se aprovechan de la situación económica actual para sangrar y putear al peatón medio. Sin embargo no hice los deberes, me he pasado el verano (y parte del otoño) preparando los proyectos que me darán de comer durante el invierno. Al fin y al cabo antes que advertir al populacho de los maléficos planes de gente que pide dinero a cambio de encontrarte un trabajo (quizá otro día), tenía que asegurarme la calefacción y el café. Y es que si picáis os lo merecéis, por imbéciles.
Ahora que me he puesto de nuevo a teclear, hay un tema que me produce mucho más placer abordar.