Cielo bajo Berlín

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Contrast y Cine fórum presentan el proyecto 'Después de la paz'

El colectivo de periodistas Contrast, en colaboración con Cine fórum "Cine para vivir mejor", presenta este miércoles 15 de mayo las cuatro primeras entregas de la serie documental 'Después de la paz'. Será en el Café Colectivo (Gärtnerstr. 15 en Berlín-Friedrichshain) a las 20:00 horas. La entrada será gratuita y para todos los públicos, y las consumiciones serán muy bienvenidas.

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'Gnadenlos' ('Sin compasión')

"Somos una generación que pese a haber sido estafada y engañada, esclavizada como fuerza de trabajo barata y torturada psicológicamente con la inestabilidad laboral, tenemos todavía insertada en nuestro cerebro la idea de que si trabajamos duro se nos recompensará, creceremos, nos ganaremos algo, pensé. Y esa idea es la mayor mentira de todas las que se nos ha inculcado por medio de la educación directa (padres) y de la indirecta (televisión), y han sido muchas. Nos han enseñado a creer que el trabajo es algo que te devuelve los esfuerzos que has invertido en él. Que quien se esfuerza y es bueno en lo que hace, siempre tendrá trabajo. Y tú no dejas de ver gente con el cociente intelectual de un tejón bizco dirigiendo empresas, agencias, departamentos.”

Una novela que incluye fragmentos como el que abre este post es, sin duda, una novela necesaria en los tiempos que corren, pienso al releer el párrafo, como saboreando una idea ya amasada por mi cerebro antes de abrir esta deliciosamente destructiva y por momentos profundamente pesimista historia. ¿Quién dijo que ser trabajador y honrado era suficiente para triunfar? Es una de las preguntas que se hace Ralph del Valle, escritor español nacido en Londres y berlinés de adopción, con su novela Gnadenlos ('Sin compasión', para aquéllos que vayan justos de alemán). 

Gnadenlos es un paseo por las ruinas de un modelo económico y social que no sólo es capaz de robarnos los derechos laborales más mínimos, sino también la mínima dignidad vital que nos debería exigir nuestro amor propio. Gnadenlos es la historia de un joven español, licenciado en cualquiera de esas licenciaturas tan etéreas llamadas Publicidad y Relaciones Públicas, Comunicación Audiovisual o Periodismo, que llega a Madrid con ganas de comerse el mundo y que al final acaba tragándose sus propios sueños. 

 

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'Neukölln unlimited'

"Cuando miro a una familia (extranjera) de 7 u 8 miembros me pregunto cómo puedo integrarla en la República Federal Alemana. (...) De esa manera obtengo una fotografía de ella, y entonces me pregunto si mantener esa familia en Alemania es del interés público del Estado de Berlín o de la República Federal". Son las frías y calculadoras palabras del ex ministro de Interior del Estado de Berlín, Ehrhart Körting (SPD), una de las voces que recoge el interesante y recomendable documental Neukölln Unlimited.

Neukölln es uno de los distritos más problemáticos de la capital alemana. Dos estadísticas lo dejan patente: el desempleo ronda el 17 por ciento y alrededor de la mitad de su población depende de las ayudas sociales para llegar a fin de mes. Con una población marcada por la migración, Neukölln es repetidamente utilizado por los medios de comunicación de masas alemanes como ejemplo de la fallida sociedad "multikulti", utilizando las palabras de la canciller federal alemana, Angela Merkel, y de los problemas sociales derivados de la falta integración.

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Presentación del proyecto 'Después de la paz'

Después de la paz es una serie documental de siete capítulos, creada y producida por Contrast. Un ‘work in progress’ cuyo objetivo es analizar como se ha hecho la construcción de la paz, una vez firmada la ‘paz oficial’, en siete países que sufrieron diferentes tipos de conflicto en el último cuarto del siglo XX. Los escogidos son Bosnia, Líbano, Argentina, Camboya, Sudáfrica, Rwanda y Guatemala. Contrast presenta este jueves 19 de enero a las 19:00 horas en el Café Taz las dos primeras entregas de la serie. La entrada es gratuita.

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Fuckparade 2011: que no pare la música

El video que abre este post tiene una historia curiosa: fue rodado en el lejano 2000 (cuando Berlín todavía tenía algo de salvaje) por el artista Matthias Fritsch desde uno de los camiones de la Fuckparade. Fritch, que dice querer jugar con el concepto del voyeurismo a través del objetivo de su cámara, colgó el video en internet en 2001. Seis años después, casi como una pieza arqueológica de la Red, el video bautizado como "techno viking" fue descubierto por la comunidad de youtube y se convirtió rápidamente en un trending topic: en sólo seis meses, más de 10 millones de internautas lo vieron, lo que desencadenó una cascada imitadora de 700 versiones del mismo.
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¿Sommerloch? No: "Quickflick Berlin: Call for Entries"

¿Quién dijo "Sommerloch" (palabra alemana de difícil traducción, aunque podríamos utilizar la expresión "vacío estival")? ¿Quién dijo que en verano en Berlín sólo se puede salir de fiesta a castigarse el cuerpo y atizarse la mente? Si algo tiene de bueno el vacío es que deja espacio libre para ideas y proyectos más o menos descabellados, llenos de magia y ganas de participar y, sobre todo, de pasarlo bien.

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Las voces del Antiguo Régimen

"Es intolerable que haya una acampada en la Puerta del Sol. Eso no se puede consentir. En ese sentido aplaudo la decisión de la delegación del Gobierno de Madrid de desalojar la plaza, porque esa acampada se podría haber convertido en un auténtico foco de problemas".

"Este tipo de joven que tenemos no va a votar".

"Uno de los líderes es un abogado que está opositando. (...) Y no hay nada más burgués que un abogado opositando".

"Los jóvenes de hoy en día viven mucho mejor que los de hace 20 o 30. años (...) Ahora tienen problemas, pero ahora hay unas ventajas, como por ejemplo las redes sociales de comunicación..."

Son frases arrancadas de una tertulia de la Radio Nacional de España, la radio pública estatal, la que está pagada por los impuestos de todos los ciudadanos del Estado.

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Contra el racismo y la discriminación

herdeleziSobre las ocho de la tarde de un día cualquiera en la terraza de un hostal de la cadena Aohostels situado en la Lerhterstrasse 12. Cuatro españoles disfrutan entre risas de unas cervezas. De repente, una chica se les acerca para pedirles un favor: "¿Podríais preguntar si tienen habitaciones libres en este hostal? A mi me han dicho que no, y sospecho que no me quieren alojar".

Uno de los interpelados se ofrece voluntario. Entra en el establecimiento y pregunta en la recepción si hay habitaciones libres. "Por supuesto. ¿La quiere individual, doble o colectiva?". El voluntario sale casi sin creérselo: efectivamente, los trabajadores del hotel se niegan a hospedar a la chica. "¿Por qué?", se pregunta ella angustiada, asegurando que tiene dinero para pagar. "Por racismo, creo", le contesta el voluntario. Ah, perdonad, se me había olvidado explicároslo: la chica era rumana, gitana y caminaba con dificultad porque tenía dos prótesis en las piernas.

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Malas noticias

Vivir en Berlín es cada vez más caro, o mejor dicho, es cada vez menos barato. Porque si es evidente que alquilar un piso o una habitación en la capital alemana cuesta cada vez más, no es menos cierto que sigue siendo más económico que en otras capitales alemanas, por no hablar de otras ciudades europeas como Londres, Barcelona o Copenhaguen, por poner sólo tres ejemplos.

Pese a esa diferencia de precios, el que lleve viviendo unos años en Berlín se habrá percatado de que la presión tanto sobre los precios de alquiler como sobre los de compra aumenta sin prisa pero sin pausa. Sólo hay que echar un vistazo a la evolución de ese termómetro de los precios inmobiliarios llamado Mietspiegel: el precio medio del metro cuadrado de la vivienda alquilada superó en 2010 los cinco euros. Suma y sigue. No parece que la tendencia se pueda frenar, aunque tal vez sí ralentizar.

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'All films before the latest shot'

Por estas fechas, la Berlinale penetra inevitablemente por casi todas las rendijas de la ciudad. Durante los 10 días que dura el festival de festivales de cine de Berlín, la capital se nos llena de cinéfilos auténticos o impostados, muchos de ellos no berlineses. Todos con sus respectivas carteritas y sus ansiosas ansías de engullir cine. Ya sea bueno o malo, pero siempre dentro del espectáculo de alfombras rojas y estrellato.