Cuatro verdades sobre la mentirocracia

Imagen de Juanma

Me permitiréis que comience el post de hoy de forma algo pedante: "Niemand hat die Absicht, eine Mauer zu errichten" ("Nadie tiene la intención de construir un muro") fueron las palabras que el jefe de Estado de la estalinista República Democrática Alemana (RDA) y presidente del Partido Socialista Unificado de Alemania (SED), Walter Ulbricht, pronunció en una conferencia de prensa celebrada en Berlín oriental el 15 de junio de 1961 a preguntas de una periodista de un diario germanoccidental. Dos meses después, el 13 de agosto de 1961, comenzaban las obras de construcción del muro de Berlín. 

El episodio histórico con el que abro este post habría sonado hace un par de años a anécdota apolillada sin importancia de la Guerra Fría, hace un par de años, cuando todos creíamos vivir en el menos malo de los mundos posibles. Pero las verdades se están destapando con la misma velocidad con que los que gobiernan este sistema escupen mentiras en busca de ese valor tan intangible que mueve a los mercados: la confianza. Yo a esto le llamo mentirocracia. La mentirocracia, al igual que la simiocracia tan genialmente descrita por nuestro querido Aleix Saló, funcionó mientras el espejismo de bienestar a base de deuda se mantuvo con alfileres bajo el lema de "Tú miente que algo queda". Pero el espejismo de un oasis cercano en el horizonte hace tiempo que desapareció, dejándonos abandonados y desorientados en el desierto de la crisis. Antes las mentiras, como las palabras, se las llevaba el tiempo. Ahora tenemos internet. Por eso, vamos a (re)contar mentiras, tralará. Cuatro, para ser más exactos.

1. Empezamos con un clásico ibérico: negar el evidente drama del paro. El Gobierno de Zapateiro, a través de su todopoderoso multiministro Rubalcaba, lo hizo repetidamente en los últimos estertores de la legislatura que nos hundió en la crisis económica. Véamos un ejemplo: 

"Esos cuatro millones novecientosmil" no sólo no han ido bajando, bajando y bajando, sino que además no han hecho más que subir, subir, y subir con alguno que otro mísero recorte intranscendente. Y vamos por los seis millones, además de por la Eurocopa. Como diría Choped, VAMOS RAFA! FUCKYEAH

2. Luego llegó Mariano Rajoy, al que cada día le cuesta más esconder esa innegable cara de tonto que tiene. Es curioso: muchos intelectuales bienpensantes occidentales se llenan la boca de críticas al populismo latinoamericano, pero son incapaces de ver nuestro populismo patrio-europeo-ilustrado de seda y corbata. Porque si el PP no es populismo, qué es si no?

Cuatro meses después de llegar al gobierno, ya tenemos las populares verdades encima de la mesa: subida de impuestos indirectos y recorte indirecto de las pensiones. Más déficit, más prima de riesgo, más recorte de gasto público, todo regado con amnistía fiscal para los ricos y ayuda a los criminales bancarios. Y, sobre todo, más paro, además de más ESPAñA! Mentirocracia en estado puro.

3. Dejamos el suelo patrio para irnos a eso que llaman Europa. El drama griego es uno de los ejemplos claros de mentirocracia: Merkel y el ex primer ministro griego Papandreu mintieron hasta la saciedad diciendo que Grecia no sería "rescatada", algo de lo que ya nadie se acuerda, seguramente porque las mentiras se suceden tan rápido que ya no tenemos tiempo ni de recordarlas. En los últimos años no sólo Grecia ha recibido una mano al cuello, sino que buena parte de la periferia europea (Irlanda, Portugal...) ya ha sido "rescatada". Los mentirocráticos nos dicen que tranquilos, que ni España ni Italia necesitarán dinero, que Grecia no saldrá del euro, y, sobre todo, que nuestro dinero está seguro. Dos ejemplos:

Al nuevo presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, se le seca la boca al pronunciar las palabras mágicas: "seguridad" y "confianza". Le falta la saliva que no le faltó al estalinista Ulbricht cuando dijo lo del muro. Porque si aquél no parecía remorderle la conciencia su autoritarismo, a estos que ahora nos gobiernan se les acaban las mentiras y son cada vez más conscientes de que su mentirocracia tiene fecha de caducidad.

4. Y cerramos nuestro repaso del sistema mentirocrático con todo un hit: Angela Merkel y su proeuropeísmo:

"Niemand in Europa wird fallen gelassen" ("No se dejará caer a nadie en Europa"). La contundencia de las sentencias de los mentirocráticos es inversamente proporcional a la verdad que contienen sus discursos. Los dirigentes de un sistema que ya no funciona cimientan en mentiras la confianza que intentan generar, ya cada vez con menos éxito. Mentiras tan verdaderas como el muro que construyó el socialismo autoritario germanoriental para defender ese sistema que se caía a trozos. Dos caminos para un mismo fin. Mentirocracia para todos.

La verdad no está en los medios de comunicación masivos que reproducen dócilmente los discursos de los poderosos mentirocráticos. La verdad está en la calle, a ras de suelo. Allí donde siempre estuvo y donde siempre debimos buscarla. Por eso, una vez más, bajad a las cloacas, porque allí se esconde la verdad.

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Comentarios

Se rien en tu puta cara

Fijaos en el primer vídeo del nuevo "Bankero" cuando a partir del segundo 30 directamente se ríe cuando afirma que Bankia es un banco sólido.

hay que reconocer que Rajoy

hay que reconocer que Rajoy es el que mas la burla. que campeon.

por otro lado, es hoy en dia inconcebible que el jefe de una gran empresa eche por los suelos sus propios productos: imaginense al presidente de....yo que se.. audi o bmw ... diciendo en televisión algo como "no compren nuestros coches que pagarán 10 veces mas de lo que cuesta producirlos".