El debate a cuatro y el voto de nuestras vidas

Imagen de Rektor Friedrich N.

Buenos días, mis aventajados alumnos. Soy el Rektor de esta universidad y salgo poco de mi despacho. Hoy voy a hacer una excepción, porque las circunstancias lo requieren.

El lunes asistimos probablemente al espectáculo televisivo más relevante de los últimos tiempos en España. Y era nada menos que un debate político. Definitivamente algo ha cambiado en la sociedad española para que un debate político se pueda comparar en repercusión mediática y social a una Final de Champions.
 
El debate se nos hizo corto, nos quedamos todos con ganas de más. Estoy seguro que a muchos de ustedes se les pegaron las sabanas al día siguiente ya que se quedaron a ver el debate-post-debate que organizaron Évole, Pastor y compañía.
 
Voy a pasar a enumerar a los candidatos y dar mi opinión sobre lo que vimos, haciendo uso de mi libertad de cátedra.
 
 
Soraya Sáenz de Santamaría - PP
 
La vicepresidenta debería ir hoy mismo a Doñana y pedir un aumento de sueldo a su jefe. Se comió un marrón de dimensiones cósmicas y lo defendió lo mejor que pudo, lo cual no quiere decir que lo hiciera bien. Hay que reconocer que era la que tenía peores cartas. 
 
Lamentable la pantomima que se marcó con el asunto de los novios que miran el móvil; ¿es esa la solución de la vicepresidenta del gobierno de España ante la violencia machista? Y luego hablan de populismo...
 
¿Pasará factura la ausencia de Rajoy en este debate? En cualquier otro país esta pregunta tendría una respuesta clara, pero en esta España nuestra y cuando hablamos de votantes del PP, todo es posible. El mensaje que tenemos que dar desde aquí a los electores populares no es diferente al que ya les transmitíamos hace un par de años: Váyanse a la mierda.
 
Pedro Sánchez - PSOE
 
El candidato del PSOE hizo uso de su buena presencia y no se puso nervioso al hablar, pero ahi se acabaron sus virtudes. Estuvo preocupado de criticar al PP, arrinconar en la derecha ideológica a Cs y a Podemos en la izquierda. No escuchamos en su discurso ni un ápice de autocrítica sobre la gestión pasada de su partido y dio la impresión de ser más artificial que la cara de Donatella Versace. Si el PSOE quería invertir la tendencia de su electorado en los últimos años hubiera necesitado un candidato muchísimo mejor que este. 
 
Ayer, en cambio, si que perdió los nervios en un mitin. Aquí lo pueden escuchar:

Yo apostaría 50€ a que el señor Sánchez no pasa la noche electoral.
 
Albert Rivera - Ciudadanos
 
Albert tiene las mismas virtudes que Pedro en cuanto a la presencia física y bastante más discurso que el líder socialista. Al principio estaba más nervioso que un español en la cola del Berghain. Luego se tranquilizó.
No creo que Rivera sea 100% un producto de marketing, hay algo auténtico en él. Es capaz de reaccionar cuando le interpelan, es buen orador, huye de las obviedades. El problema que tiene es lo que dice y lo que ha hecho hasta ahora. Albert Rivera defiende una intervención militar en Siria de la mano de EEUU, se opone a cualquier tipo de consulta sobre la independencia de Catalunya y ha permitido que el PP se perpetúe en los gobiernos de algunas Comunidades Autónomas este mismo año. Estas tres posturas son perfectamente legítimas, pero a mi no me gustan.
 
Si usted está de acuerdo con este argumentario y modus operandi, Rivera es su candidato y Ciudadanos su partido. Si de esta conseguimos tener una derecha moderada y moderna en España daré por buena la aparición de Rivera en el panorama político español. 
 
Pablo Iglesias - Podemos
 
El candidatos de Podemos es una persona normal normal metido a político. Se viste como cualquiera de nosotros, se le salen los pelillos de la coleta y va mal afeitado. Lleva un boli BIC que menea constantemente y le sudan los sobacos como a Camacho. A parte de su aspecto físico, es de largo el mejor argumentador de los cuatro y el único que ha tenido narices de ser entrevistado en Berlunes. Por cierto, que Pedro Sánchez tambien recibió el ofrecimeinto, pero lo declinó.
 
Iglesias va de menos a más en esta campaña. Tras haber estado dos largos años expuesto a la denigración del aparato mediático del establishment, pareció por un momento hace unos meses, que la empresa se le había quedado grande. Pablo ha estado un tiempo alejado de los focos para volver a esta recta final con el argumento que todos sus potenciales votantes estábamos esperando escuchar y que resucitó perfectamente en su minuto final: 
 
No olviden de donde venimos, ni a dónde queremos llegar
 

 
Tras haber perdido parte del electorado con el que contaba en su apogeo, gracias entre otras cosas a su amigo Monedero y sus ocurrencias, Iglesias comenzó el lunes a recuperar a la base social salida del 15M.
 
Por cierto, que del todo el tema Monedero - Rivera y si al candidato de Cs le gusta la lejía y le gusta la mandanga, lo que más me molesta es que un tipo que se supone progresista trate de estigmatizar a nadie porque se haya metido una raya de coca. ¿ustedes creen que Monedero ha probado la coca alguna vez? Vamos a preguntarselo a ver si responde:
Bien haría el señor Iglesias en alejarse de Monedero y de sus ocurrencias preelectorales, más propias de un adolescente con ganas de hacerse el gracioso que de un Profesor universitario al que se le supone sensibilidad por el momento histórico que estamos viviendo.
 
Y es que el día 20 de diciembre, más que mayorías parlamentarias o escaños, lo que nos jugamos los españoles es recuperar la dignidad como pueblo, socavada por el señor Aznar durante años y que tuvo su punto álgido en la interverción militar en Irak en 2003, en contra de la voluntad de los españoles.
 
Esa dignidad comenzó a recuperarse en las calles el día 15 de mayo de 2011. Ustedes estaban alli y nosotros también. La victoría moral será la mayor de las victorias tras el 20D. Si el PP mantiene la jefatura del gobierno, aunque sea por poco, la victoria moral será suya y la derrota, de todos los demás.
 
El día 20D vayan a votar y les pido que lo hagan con altura de miras, porque con toda probabilidad será el voto de nuestras vidas.
 
Su voto: Nada Promedio: 7.8 (17 votos)
 

Comentarios

1.- Cambia de tema

En la barra del bar, ante el comentario de los currelas de al lado, chupito en mano, “pues yo antes iba a votar a Pablo Iglesias, pero ahora me gustan más los de ciudadanos...” Siempre puedes intervenir, tratando de no caer en comentarios futboleros, taurinos o machirulos: “a este bar le está haciendo ya falta una mano de pintura y un buen alicatado”, “vaya calor para el mes que estamos” o “qué narices le echó Aníbal cruzando los Alpes con elefantes”.

Lo mismo vale para la tertulia tras la comida familiar. Cuando la cuñada o el tío se enzarcen en que si Rajoy nosequé, o que en el programa de Wyoming dijeron que nosecuanto; tú rápidamente al quite: “Papá, ¿cómo va tu próstata?”, “pues en la okupa del barrio hacen unos conciertos de posthardcore que la flipas”, o “atención, los niños nos van a representar una obra de teatro en verso”.

Imagen de Flinn Sorrow

No vote usted

Siento ser tan pesado pero es que cuando se trata de defender la verdad, soy incansable.

Según usted, el pueblo español perdió la dignidad (o tuvo su punto álgido) en la intervención militar en Irak en 2003, en contra de la voluntad de los españoles. Bien, demos por supuesto que esto es así. También acepto que esa intervención militar se hizo en contra de la voluntad de la inmensa mayoría de los españoles. Entonces la pregunta es: si los españoles estaban en contra ¿cómo es que Aznar pudo hacerlo? La respuesta fácil es decir que porque Aznar era un capullo que quería comerle el miembro a Bush y sentirse importante. La respuesta inteligente es decir que lo hizo porque PODÍA.

En el régimen español, el ganador de las elecciones se lleva los tres poderes, legislativo, ejecutivo y judicial. Por lo tanto, Aznar pudo ejecutar la orden de ir a Irak, pudo legislar para aprobarse a sí mismo el presupuesto necesario y evitó cualquier tipo de denuncia judicial. Si el 20D ganase Pablo Iglesias (claramente, la apuesta de Berlunes), el señor Iglesias se llevaría los tres poderes, legislativo, ejecutivo y judicial. Es decir, si Pablito decidiese ir a una nueva guerra, nos encontraríamos con el mismo caso que Aznar: podría hacerlo y lo haría, si quisiera.

¿Qué Pablo es guay y nunca haría eso? Puede ser, pero el caso es que tendría la potestad de hacerlo. Y esto es así, porque el régimen español da el poder a los partidos. En la antigua DDR había un solo partido. En España hay unos cuantos, pero la cosa no cambia sustancialmente: los partidos detentan el poder. Nunca los ciudadanos.

Es por esto que, desde el punto de la ciencia política, el régimen español se define como oligarquía de partidos. No como democracia. El hecho de que usted pueda votar no significa nada; con Franco se votaba. Lo que asegura que una democracia sea tal, es la separación de poderes y la representatividad.

Sobre la separación de poderes, ya sabemos que en España no la hay. Vayamos al segundo requisito, la representatividad. Teóricamente, un representante debería ser representativo de los ciudadanos que le votan, ¿cierto? Pues en España los representantes solo lo son de sus jefes de partido. La prueba es que todos los miembros de un partido votan lo que les dice su jefe. La prueba es que los ciudadanos no pueden echar en cualquier momento a los supuestos representantes. La prueba es que esos supuestos representantes cobran del Estado y no directamente de los ciudadanos que les votan. Un sistema por distrito electoral, como en UK, Francia o USA, asegura que los representantes sean representativos de los ciudadanos.

Conclusión: si usted ha aceptado que en España no hay ni separación de poderes ni representatividad y, por tanto, comprende usted que este régimen no es una democracia, entonces usted no debería votar. Si vota, más allá de los candidatos que se presentan, usted está legitimando el SISTEMA. Está usted legitimando la oligarquía de partidos. Usted no es un demócrata. Usted apoya la oligarquía.

Una persona decente debería abstenerse y reclamar la apertura de un período de libertad constituyente. Y ya entonces decidiríamos qué régimen queremos tener. Pero en libertad.

Atentamente,
Flinn Sorrow.

Aplaudir.

Un poquito, eh!

Ahora los peros:
Pero me quieres hacer creer que el PODER, en estas sociedades, se encuentra en la "superestructura" y no en la "infraestructura". Ah, claro!!! Montesquieu, como buen masón, te hizo creyente del cuento de la "separación de poderes". Bien exclavizados andamos!!!

Bueno, yo no voto porque ninguno "toca" al poder, y no por tus razones.

Besitos y a dormir.
Alas de Colibrí.

Imagen de Flinn Sorrow

Ja, ja, ja...

Básicamente usted me está llamando iluso. Y lo más triste es que le acepto la crítica. ;)

Al menos

podrías corregirme: "esclavizado" va "con ese" (que "no contigo").

Saludos y "Grande Cantinflas".

Así es como muere la libertad (segundo 41)

NO VOTAR.

Buscar. Hay nuevos modelos socioeconómicos como PROUT, que serán llevados a cabo y que funcionarán mejor que cualquier patraña capitalista
.

Villancico 2015

Un minuto

a 96h comento,

pues que quereis que os diga...

quien gobierne se va a comer un buen marron el anyo que viene.

mejor que gobierne vuestro adversario (cuanto peor mejor)

si gobernara Podemos la siguiente legislatura, el PP volveria en loor de multitudes.

la niña de Rajoy...

y la niña de todos ellos:

https://www.youtube.com/watch?v=l0F57GtGtSw

¿SOY EL ÚNICO AL QUE EL

HOSTIÓN A RAJOY LE HA
PARECIDO UNA MANIFESTACIÓN
DEL KARMA?

https://www.youtube.com/watch?v=C0Pzi3e84jM