DMY, sumérgete en el mundo del diseño
Dos antiguos hangares del aeropuerto de Tempelhof acogerán desde el miércoles 9 y hasta el próximo domingo 13 de junio, la 8ª edición del Festival Internacional de diseño de Berlín (DMY) donde se podrán contemplar los trabajos de más de 400 diseñadores, participar en un simposio y en una serie de talleres sobre diseño o acudir a alguna de las 50 exposiciones adicionales distribuidas por toda la ciudad.
En la edición de este año los organizadores del festival decidieron trasladar la exposición central de su tradicional ubicación en el Arena de Kreuzberg a los antiguos hangares del aeropuerto. “Nos decidimos por el histórico aeropuerto porque ofrece un mayor espacio para acoger a un mayor número de diseñadores y por la posibilidad de ampliar el festival en un futuro”, comentó Joerg Suermann, director del DMY, durante la conferencia de prensa de presentación del festival.
Con un espacio de aproximadamente 11.000 metros cuadrados (casi el doble de la edición pasada) y numerosos eventos paralelos, “el festival invita a los diseñadores, profesionales del sector y al público en general a explorar el amplio mundo del nuevo diseño inspirador y conceptual”, explicó Suermann.
La idea de los organizadores es convertir lo que hoy en día es un festival de diseñadores consagrados y jóvenes promesas en una especie de feria especializada del ámbito del diseño. “A largo plazo queremos crear un híbrido entre festival y feria”, indicó Suermann.
En esta ocasión, el punto central del festival se encuentra en el diseño procedente de Suiza. “Intentamos dar una imagen general sobre el trabajo que se lleva a cabo actualmente en el país vecino”, comentó Ake Rudolf, director de programa del DMY. Para ello se han seleccionado trabajos de escuelas de diseño suizas y de estudios de diseño, como por ejemplo, “Master of Arts in Design” de Zurich, “HGK Fachhochschule Nordwestschweiz FHNW” de Basel o la Universidad de arte y diseño (ECAL) de Lausanne.
El festival se divide en tres secciones. Por un lado, “DMY Allstars” ubicada en el hangar 5, donde se encuentran los diseñadores ya consagrados en sus países; “DMY Youngsters” en el hangar 6, donde las jóvenes promesas intentan llamar la atención de algún fabricante y “DMY Extended” ubicada en más de 40 institutos de diseño, galerías, museos y talleres distribuidos por toda la ciudad.
Entre los diferentes trabajos que se podrán contemplar estos días destaca, por ejemplo, una tela de araña de enormes dimensiones elaborada con cinta adhesiva transparente por el equipo de diseño austriaco-croata “For Use/Numen”. Alrededor de 50 kg de cinta adhesiva han sido necesarios para dar vida a esta instalación, lo suficientemente estable para acoger a varias personas en su interior.

Junto a esta obra se podrán ver modelos de sillas imposibles como las de POG o las del estudio Hausen, muebles vanguardistas como los de Berlinrodeo e incluso robots como e l de Frackenpohl Poulheim.
En la sección de jóvenes diseñadores se encuentra la española Vanesa Moreno Serna con su proyecto “Cassette is not dead”, un tributo a las cassettes de música, símbolo de toda una generación. En esta ocasión Vanesa recupera estas reliquias y las convierte en originales lámparas.
Del otro lado del océano nos llegan los trabajos de siete empresas argentinas seleccionadas por el Centro Metropolitano de Diseño de Buenos Aires (Azzularq, Diseñaveral, Planar, Gabriela Horvat, Remolino, Nobrand y Gruba) con diferentes tipos de productos como mobiliario, objetos, gráfica interactiva, textiles, etc.

“La idea es que estas empresas puedan venir a abrir mercado en Alemania”, comentó Anabella Rondina, directora operativa del Centro Metropolitano de diseño de Buenos Aires. “Es importante darlos a conocer y poder tener una continuidad con el apoyo de la ciudad”, agregó.
Para Anabella Rondina el diseño argentino destaca por su “variedad, calidad, el cuidado del ambiente y la capacidad de moverse en situaciones de crisis”. “En Argentina somos expertos y en este momento, tal y como está el mundo, para nosotros es más fácil porque estamos más acostumbrados”, bromeó Rondina sobre las dificultades actuales.
Los diseñadores argentinos seleccionados por el Centro Metropolitano de Diseño de Buenos Aires para participar en el DMY son diseñadores ya consagrados en Argentina. “Primero tienen que establecerse en el mercado local”, explicó Rondina en relación a la decisión de no haber incluido a jóvenes diseñadores en el grupo. “Estas empresas ya están comercializando en Argentina y tienen potencial para vender sus productos en el exterior”, agregó.
De esta manera, junto con el fútbol y el tango, Argentina cuenta ahora con un nuevo valor añadido, el diseño. Hace unos años, Buenos Aires fue elegida ciudad del diseño de la UNESCO, título que comparte con la capital alemana con la que además está hermanada desde hace 15 años. “Berlín y Buenos Aires tienen mucha conexión, mucho conocimiento mutuo”, comentó Rondina al valorar la situación actual del diseño argentino en Alemania.
Las entradas del festival para un sólo día cuestan 10€ o 25€ si se quiere acudir más días.
El horario es el jueves de 20:00 a 00:30, el viernes y el sábado de 11 a 21 horas y el domingo hasta las 18:00.
El programa completo del festival se puede consultar en la página oficial del festival.
De manera paralela al DMY el Berlin Visual Festival también abre sus puertas desde el jueves hasta el próximo sábado. El festival se desarrolla en varios enclaves de la ciudad. Por un lado, en el Tresor, cuartel general del festival donde el viernes por la noche se celebrará una fiesta con VJs y por otro, en Betahaus, Picknick y CHV.











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