Hoy ha vuelto a ocurrir

Imagen de Pepe en Alemania
  • Zusammen oder getrennt?
  • Zusammen bitte
  • Ten Euros fifty please.

Tu acompañante ni te mira. Echa mano de su cartera comprada en algún Pull & Bear y al abrirla notas las dos fotos de tamaño carné con los rostros inocentes de sus sobrinas. Empiezas a sudar y aprietas los puños, mala idea.

Es una de las pocas semanas en Berlín donde por fin puedes usar la palabra "verano" sin flexionar dos veces los dedos índice y corazón de ambas manos a los lados de tu cabeza para indicar esas comillas que no eres capaz de transmitir con la entonación. Esas manos que ahora te sudan se apoyan en la mesa de color rojo, diferente de la mesa color verde, a tu derecha. Diferente de la mesa de color azul de tu izquierda. Diferente de todas las mesas y sillas, diferentes también entre sí, donde reposan diferentes culos de personas muy diferentes.

Culos con tatuajes, culos informáticos, culos arquitectos, culos Hartz IV, culos ibéricos de los que ponen a caldo los culos teutones, culos blancos, culos sonrosados, culos morenos, culos negros, culos asiáticos (siempre al final). Asiáticos como asiática es la cámara de casi 1000 euros que fotografía aquel graffiti donde cita "fickt eusch allee". Porque nos encanta que nos insulten mientras sea cool. Y los graffitis son cool. Mientras sea en la pared o en la puerta del otro, claro.

Llevas aquí el tiempo suficiente como para sacar todos los galones que hagan falta cuando alguien te pregunta cuánto tiempo llevas aquí. Eres capaz de citar las peculiaridades que definen cada uno de los últimos inviernos que han transcurrido en Berlín. Ahora además puedes contar cómo has conseguido zafarte del dolor y la oscuridad del último verano gracias a aquel viaje a Argentina. Porque todos sabemos que lo cool ahora no es Berlín, si no Sudamérica. Así, en general. Y sin embargo aquí seguimos. O no. Pero no llegas a entender qué sucede.

Después de haberte ganado todos esos galones echando la pota por la ventana de aquella WG party donde Johannes casi te parte la cara, después de acumular tantos inviernos y tantos "veranos" donde huías al lago y tu cabeza parecía olvidar lo que has pasado durante el 75% del año, no te lo explicas. Tras llevar años leyendo Berlunes, incluso con su interfaz de antaño, tras haber superado hace años aquella entrevista para programar en aquella Startup de ladrillo visto, cojines y bolas de Pilates donde Markus y Dennis se miraban extrañados cuando después de comenzar CADA FRASE con un Alsoooo… con decisión, te quedabas sin palabras. Tras haber entablado conversación sobre lo diferente que se come en España con respecto al norte de Europa con tus compañeros de trabajo y pese a tantas y tantas horas de B4 factorial en diferentes academias, sigue ocurriendo.

Te ha vuelto a ocurrir. Otra vez, te ha pasado. Parecía que no iba a suceder de nuevo. Es más, hace dos semanas que no se repetía. Pero te ha vuelto a ocurrir.

  • Bitte auf Deutsch.

Comentarios

Imagen de Frau Van Urban

Totalmente de acuerdo

Imagen de A. Shopenhaua

La solución a esto es:

Mire a su interlocutor fijamente a los ojos y dígale exagerando el acento británico:

-O, what a goodly outside falsehood hath!

-Excuse me?

-Bitte die Rechnung

-Zehn Euro bitte

Solo tratan de ser amables

Muy suyo

A. Shopenhaua

No soy mucho -ni siquiera un poco-de esas comillas que indicas, pero he visto hacerlas con los dedos corazón e índice...con el anular e índice se me queda la mano atrofiada, aunque todo es posible comunicándose en aleman.

Imagen de Pepe en Alemania

Gracias por la corrección. Menos mal que no lo has escrito en inglés al ver que mi español no es el adecuado.

si consigues contestar en inglés con un marcado acento alemán eres el king!

tal vez hubiera sido peor si te respondía en spanisch

Buenos días a todos, aquí un oyente de las clases de Berlinología desde hace unos meses y futuro alumno. Ya he mandado mi Bewerbung, y estoy a la espera de la respuesta por parte de algún Herr Prof. Dr.-Ing. Al leer sobre este tema, no he podido resistirme a levantarme la mano y expresar mi opinión.

A mí no me sienta nada bien que me respondan en inglés cuando yo estoy haciendo el esfuerzo (palabra que cobra especial relevancia cuando se trata de este idioma) de hablar alemán. Entiendo que solo tratan de ser amables y que lo hacen cuando nota algún titubeo en el idioma. Según mi experiencia personal:
- Esto ocurre sobre todo en ciudad grandes… sobre todo, en Berlín. Yo vivo en Braunschweig (cerca de Hannover) desde hace 1 año y aquí jamás he tenido problemas en comunicarme en alemán tanto en el trabajo como en mi vida diaria, ya sea ir a hacer la comprar, pedir un café o quedar con gente native (aún no cejo en mi empeño de tener un amigo alemán, igual dentro de 20 años lo consigo). He estado viviendo varios meses en Munich (me pasó un par de veces, cuando apenas tenía nivel para pedir un Kebab sin salsa de ajo) y voy muy a menudo a Berlín (donde me pasa a diario).
- El cambio al inglés lo hacen casi automático, nicht nur porque titubees, sondern auch cuando detectan el más leve acento. En mi caso, llevo casi 2 años viviendo en Alemania y aún considero que estoy lejos de hablarlo perfectamente (entendiendo con ello lo más cercano a la perfección que se puede hablar este idioma, cosa imposible) pero considero que tengo nivel suficiente y lo hablo con bastante poco acento como para que a los nibelungos no les duelan los oídos cuando pido un café, y que me digan “take away?” en lugar de “zum Mitnehmen?”.
- Si bien es cierto que lo hacen por educación, muchos compañeros de trabajo y Bekannte me han confesado que también lo hacen por su interés personal en hablar inglés. A fin de cuentas, el alemán ya se lo conocen (o eso se creen ellos, porque aún estoy por ver a un alemán medio sin faltas gramaticales y/o ortográficas en escritos de lo más elemental), y así de paso practican otro idioma.
- Ver en la tele a gente extranjera bzw. su Muttersprache no es el alemán, hablando este idioma de manera bastante fluida y decente (previamente preparado, con toda seguridad) con subtítulos corrigiendo los pocos errores que puedan tener (algún género o declinación, algún verbo mal colocado) y que no afectan para nada a la perfecta comprensión del discurso… Aluciné la primera vez que lo vi, pero por lo visto es práctica habitual. A mí eso también me indica lo nazis que pueden llegar a ser con su idioma, lo cual no significa que quieran ahorrarte el dolor que supone este idioma.

En mi caso, lo que hago, según cómo tenga el día, es seguir hablando en alemán o si me tocan mucho las narices (se han dado situaciones inverósimiles, por no decir directamente surrealistas, en que he estado hablando con gente varios minutos en alemán mientras me respondían en inglés) directamente paso a la ofensiva “Warum sprechen Sie Englisch?”, y me quedo tan ancho. Cuando digo eso, sí que cambian rápidamente al alemán. Cada vez que voy a Berlín, ciudad que me apasiona, me hunden en la miseria cuando me responden en inglés a la mínima de cambio.

Pese a todo, me encanta el alemán, sigo estudiándolo a diario, tanto en trabajo, como en clases, en mi vida cotidiana y por mi cuenta (leyendo, viendo pelis y series, etc.). Y, como en cualquier aspecto de la vida, hay de todo: gente muy amable y comprensiva, y gente que te avasalla a la mínima de cambio, pero en líneas generales, es más lo primero.

Saludos!

Imagen de La Duquesa de Pankow

Hola compañero de clase!
Qué razón tiene en eso, sobre todo en las faltas de ortografía y gramaticales de muchos "durschnittlich" (alemán medio, o average German). El otro día una local me contestó en inglés a pesar de que mi alemán es bastante decente y le dije "estamos en Alemania, hábleme alemán, por favor". Borderías que nos podemos permitir la aristocracia, jajajaa.
Mucha corrección, pero los deutsche ignorantes también pululan!
 
Un abrazo a todos desde Pankow
 

Seguramente el camarero no era alemán, yo en Berlin veo cada vez más, chavales extranjeros trabajando en hosteleria, supongo que currando de precario en una start-up no basta para pagar la WG y las juergas!

Yo cuando hablo inglés, creen que soy alemana. Y cuando hablo alemán no saben en que cajón meterme. No sé si eso es bueno o peor. Menos mal que yo sé que soy española.