Impublicables socarronerías reales

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Ser inmigrante viene a ser algo así como ser marinero: así como el pescador tiene una vista privilegiada de tierra firme desde su barca, desde su exilio el inmigrante tiene la distancia necesaria para ver y entender con más claridad su propio país. En el caso de España, eso incluye a la monarquía.

Como ya sabéis todas, yo, como inmigrante manchego en Berlín, becario de Berlunes y nieto de republicano, recientemente tuve la oportunidad de ver (de lejos) a los actuales reyes de España pasear palmito ante la Puerta de Brandeburgo. Aquí tenemos el vídeo de Russia Today, el canal estrella del Eje del Mal:

Dos cosas importunaron el paseo real: el frío de mierda y un trompetista republicano.

La visita relámpago de las personas que reinan en mi país dejó muchas imágenes que a mi, como inmigrante en Alemania, me ayudan a entender mejor España. Por ejemplo, esta:

¿Cuántos guardaspaldas hay en la foto? ¿Y cuántos embajadores y guardias civiles?

Bellísima imagen: qué porte, qué cercanía con el pueblo. Qué maravillosa comparsa acompaña al monarca en su paseo por las calles de Berlín, mezclándose con la gente como si fuera un inmigrante más buscando un curro de lo que sea. Qué cohorte de agentes de seguridad.

Destaca especialmente la figura del guardia civil que, pese a querer quedar en un segundo plano, no puede evitar atraer la atención del personal gracias a ese tricornio chalorado. No me digáis que esta imagen, analizada con la necesaria distancia de la que goza un inmigrante como yo, no permite entender mejor a un estamento como la monarquía española.

La noche de la visita real hubo una recepción real en la embajada española de Berlín que también nos dejó algunas reveladoras imágenes de nuestro lejano país. A la recepción NO fue intivado NINGÚN miembro ni NINGUNA miembra de la abundante y creciente comunidad española en la capital alemana. Insisto: ningún español fue invitado a la recepción, ni siquiera aquellos más cercanos al régimen gobernante. Tampoco estuvo invitado el Profesor Shopenhaua. Supongo que fue una medida de la monarquía española para acercarse aún más a su pueblo.

A la recepción, en la que esta vez no se sirvieron ostras aunque sí deliciosas tapas, sólo había invitad@s aleman@s. Por lo menos uno de ellos nació en Barcelona: se llama Daniel Brühl, actor afamado y dueño de un (menos afamado) bar de tapas de nombre super original: Raval. Aquí tenemos la foto:

Posible conversación apócrifa entre Daniel Brühl y Felipe VI. 

Felipe: "Me llena de una profunda satisfacción conocerle."

Brühl: "Hola su majestad, soy actor y dueño de un restaurante de tapas español en Berlín. Le invito a cenar, su majestad." (frase rematada con un gesto hacia abajo con la cabeza, también llamado reverencia).

Felipe: "Gracias, pero yo no como datiles con beacon porque soy de sangre azul."

Fin de la posible conversación apócrifa.

Daniel Brühl ya se ganó un espacio hace un par años en esta web después de que un periodista escribiese en una entrevista con él la siguiente frase: "Resultan impublicables sus socarronerías sobre algunos medios que lo han desacreditado alegando que su bar contribuye al encarecimiento de los alquileres de la zona".

Como becario de Berlunes, ya le agradecí entonces a Brühl haber hecho product placement indirecto y gratuito de esta web. El director de la cátedra de Berlinología me condecoró adecuadamente por ello, y me dio una beca para escribir mi tesis doctoral.

El caso es que Daniel Brühl y Felipe VI comparten bastante más de lo que pueda parecer a primera vista. Y no me refieron a los datiles con beacon, sino a su relación con socarronerías impublicables. En el caso de de Brühl, ya sabemos, son chascarrillos sin importancia sobre perdedores como yo que no tienen sitio en la prensa respetable. En el caso de Felipe, son todas aquellas impublicables socarronerías reales que la prensa española ha dejado de publicar durante años por una sencilla razón: porque a la monarquía española se la respeta, y quien se atreva a cruzar las líneas rojas de la libertad de expresión, que se atenga a las consecuencias.

Si no, cómo puede ser que nunca ningún medio español relevante haya publicado un reportaje sobre los entresijos de esa fábrica publicitaria llamada La Zarzuela como este:

Efectivamente, la monarquía española ha dejado de ser campechana para ser CASPECHANA.

A estas alturas está bastante claro que la monarquía está salpicada por la corrupción y las malas artes, como el resto de instituciones relevantes del país. Sólo falta saber si a la monarquía esa corrupción le llega por el cuello azul o por los talones de charol.

Y pese a ello, la familia real sigue siendo para la prensa española "Don Juan Carlos", "Don Felipe", "Doña Cristina", etcétera. El seguidismo y la vasallaje de la mayoría de los medios de comunicación españoles respecto a los monarcas viene de un pacto tácito nacido en la ejemplar transición: a la monarquía no hay que ponerla en duda.

Por todo ello, es normal que en los libros de texto y en los medios de comunicación se nos explicara que el rey Juan Carlos I fue un salvador de la patria, y que, sin embargo, no nos venga nada sobre su incestuosa relación con el dictador Francisco Franco Bahamonde:

Juan Carlos tiene un B2 en francés y un excelente acento patrio.

Ese respeto tácito hacia la monarquía explica también por qué los medios españoles NO se hicieron eco de la sonora protesta a favor de un referéndum entre monarquía y república con la que un puñado de españoles (no invitados a comer tapas con Felipe en la embajada de Berlín) recibieron a los monarcas ante la Puerta de Brandeburgo.

Menos mal que para informarnos de eso está la tele de los ayatolás iraníes, también titular indiscutible en el once mediático del Eje de Mal. Dentro video:

Seamos realistas: si la periodista de Hispan TV hubiese incluido las protestas republicanas en el reportaje para una televisión española, probablemente ya no tendría trabajo y estaría buscando un curro de lo que sea.

Porque la mejor de las censuras es el miedo al desempleo. Y ya sabe: aquel que se mueva, NO SALE EN LA FOTO.

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Comentarios

¡Qué mona es la princesa!

Con esa carita de porcelana podría ser presentadora de televisión y todo, y sin embargo se sacrifica por su pueblo y se casa con un borbón. Encomiable. Gracias, becario

¿Ningún representante de la creciente comunidad española?

Me pregunto quién está legitimado para representar a esa supuesta "comunidad española de Berlín" de la que hablas ante la Monarquía (institución reconocida y constitucional). ¿Acaso vosotros? ¿Vuestros lectores? ¿Amiguetes con trompetas y violines? ¿Solo los berlineses o también los de Hannover? ¿Y en base a qué están legitimados para representarnos? Muchas preguntas abiertas y ni siquiera queda claro que Ud. sepa a ciencia cierta quién estuvo allí. ¿O tenía acceso la lista de invitados? A lo mejor hay otros emigrantes españoles que Ud. no conoce y que son incluso la mayoría pero no necesitan dar el cante para justificar su existencia ;) Ya leí varias veces la perorata de que no invitaron al pueblo, pero parece más que a algunos les jodio que no les invitasen para poder hacer el ganso. ;)

Hochachtungsvoll
Un admirador abiertamente republicano y demócrata!

PS: Te paso un link más que actual sobre masas que se autodenominan “Das VOLK” sin que nadie sepa realmente a quién representan. Solo a modo de ejemplo para que veas el miedito que pueden dar iluminados de cualquier signo que se autoproclaman "representantes del pueblo" sin tener legitimación para ello.
http://www.spiegel.de/politik/deutschland/pegida-kommentar-zum-wachsende...

Imagen de Juanma

Conviene informarse y leer bien...

...antes de hacer comentarios, anónima.

Por puntos:

1) ¿Quién ha dicho que yo hable en nombre de alguien, máquina mía? No me siento legtimado ni para hablar en nombre de mi misma persona. Yo escribo lo que me da la gana sin la más mínima intención de representar a nadie. Los que fuimos a la concentración para recibir a los mónarcas con una petición de consulta democrática sobre la forma de Estado que debería tener Espanya éramos algo más de una veintena, pero somos parte de un CRECIENTE y significativo segmento social del país. Y si tu eres republicano y democráta, supongo que compartes esa opinión.

2) Lo de que a la audiencia en la embajada sólo fueron invitados alemanes no lo digo yo, sino la agenda real. Aquí el fragmento:

"La jornada finalizó con una recepción en la Embajada de España a una representación de la sociedad alemana, con presencia de un centenar de destacadas personalidades de los ámbitos político, empresarial, cultural y social de aquel país."

Y aquí en enlace: http://www.casareal.es/ES/Actividades/Paginas/actividades_viajes_detalle.aspx?data=782

3) ¿Y qué cojones quieres decir con este símbolo ";)"? Yo no he venido aquí a hacer amigos.

Nunca tuyo,

Juanmita

Algo hemos avanzado

Algo hemos avanzado.
Hace unos 4 siglos, para este evento real se hubieran fundido una galera de tres toneladas de oro americano.
Ahora al menos vemos menos protocolo y boato.
Todos tienen su propia contradicción.
La periodista que habla para esa cadena que no omite la protesta colateral, presente ante los reyes, puede hablar con libertad sobre esta protesta antimonárquica, siempre que... no se quite ni se desprenda del velo con el que cubre su cabellera.
Para mi esto es un símbolo medieval impuesto también por una élite. Hay muchas élites.
Tan medieval como la institución monárquica.
Se tarda mucho en avanzar y en España soportamos en la vida real un carajal con la Iglesia, la monarquía, los rentistas, los bandoleros de la gomina, los siete hermanos de Écija, los privilegiados y todos los grupos que viven de mamar de la gran ubre, muy difícil de despejar.
Mucho ánimo y paciencia para todos.
Prof. Cañas