Mozart en Berlín

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Mozart en Berlín

por

Prof. Dr.-Ing. Rec. Nat. habil. Pol. Blog. Dem. Gas. A. Shopenhaua

Hola buenas noches señor.

Últimamente estoy muy de lado de los artistas, es por esto que voy a dar una clase que se refiere al mejor músico de la historia, Wolfgang Amadeus Mozart.

Wolfgang, Wolfi para los amigos, tenía más duende que toda la ciudad de Berlín junta, más que todos los pintores juntos, más que cualquier artista que jamás haya existido, incluyendo Michael Jackson.

También le iba la fiesta que no vea usted, tal vez la muerte le vino prematuramente por una vida excesiva. Esto es muy difícil de saber, pero dudo que sus excesos le ayudaran a superar algunas enfermedades que pudiera haber contraído por ahí.

Ya tardan ustedes en ver la película de Milos Forman sobre él, "Amadeus", da igual si la han visto ya, esa película se puede ver tantas veces como se quiera, nunca se aborrece, es una obra de arte intemporal, digna del ser representado en ella, Milos sabía a que se enfrentaba.

Mozart empezó componiendo con 5 años, que es el tiempo que necesita usted para aprender a decir Jägermeister correctamente, escuchen el duende fluyendo por el cuerpo de una criatura de esa edad.


Papá, escribe estas notas que he puesto juntas en el clave

¿Qué tal su primera sinfonía completa a la edad de 8 años? Atención al segundo movimiento, Andante, ¿le gusta?


No Wolfi, solo cuando termines de componer la sinfonía podrás comerte el bombón de chocolate

Y bueno, su primera ópera con 11 años y así, siguiendo a un buen ritmo, hasta unas 1000 obras en sus escasos 35 años de vida, a una media de 28 por año, que es la cantidad de veces que usted dice “¡cómo mola!” al día.

Pero bueno, no les voy a contar la historia de Mozart que está en la Wikipedia y pueden ir a leerla, cosa que no harán, para sentirse cómodos entre ustedes.

Yo les voy a contar otra historia.

Esta historia me la contó mi colega René que es el profesor más bienquisto de la escuela porque siempre tiene un tono cordial con ustedes y no les zahiere como yo. René me dobla la edad, bueno ahora ya no, y por eso hace mucho tiempo que reside en Berlín, como tres siglos o así. A René le gusta mucho la ópera, es un Operafílico.

Me contó que en el 789 (o sea en 1789) estaba muy emocionado porque le habían regalado una entrada para ir a ver una ópera de Mozart, nada más y nada menos que "Entführung aus dem Serail" -El Rapto en el Serrallo- en el Real Teatro Nacional (Königlichen Nationaltheater).

René estaba que no cabía en sí, por fin iba a ir al mejor teatro a ver una ópera de su compositor favorito, ya estaba hasta los huevos de ver pseudo-funciones con música recopiada y mal arreglada en salas de mierda. En aquel entonces no había copyright ni copyleft, y los copistas maltrataban todos los arreglos originales, aún así Mozart arreglaba sus composiciones para todo tipo de formaciones, tratando de evitar que así le plagiaran mal. Mozart hubiera sido hoy un verdadero defensor del copyleft.

A René le preocupaba encontrar un buen atuendo para ir a tan insigne teatro, tenía miedo de que lo echaran a patadas, menudo debía ser el puerta, ni cara-telaraña del Panorama, -private party, not on the guest list, españoles no-.

Como ya dije, René estaba acostumbrado a ver óperas de otros autores en teatros de mierda, tambien llamados del pueblo. ¡Cómo le disgustaban aquellos lugares! Apestados de iletrados que no guardaban silencio durante las representaciones. Sentía repulsión por aquella piara de analfabetos, siempre hozando y gruñendo al son de su mísera cotidianidad, incapaces de apreciar algo tan bello en el escenario.

Como ven, René hoy en día disimula muy bien lo hijoputa que es y/o ha sido.

Le gustaba Mozart porque no era muy mainstream, aunque sí era muy conocido por su precocidad musical y por haber sido un niño prodigio atracción y bufón de reyes. Como compositor estaba muy por encima de la capacidad de asimilación del populacho y por lo tanto estaba infravalorado, incomprendido. Normalmente las salas y clubs no se llenaban para oir sus modernas composiciones. Ciertamente la música de Mozart era muy atrevida e innovadora y por tanto no del gusto de la masa inculta de la época. De esta manera, atendiendo a solitarias funciones, René aprendió a apreciarle hasta llegar a un punto casi de obsesión.

¿De qué sería capaz esta vez Mozart? ¿Qué le iba a contar el duende esta vez? Cada estreno era un acontecimiento para René, se tragaba todas las funciones, ensayos, conciertos, performances, duetos, arias, sonatas, cuartetos, sinfonías. Allí donde algo de Mozart sonaba, que no era mucho dicho sea de paso, allí estaba René. Lamentablemente su bolsillo no daba para mucho, así que solía ir a conservatorios, escuelas y demás academias del arte musical. -No sabes que invento es esto, Artur, esto lo va a petar- me dijo cuando oyó el primer gramófono un siglo después.

Como buen francés, René solía vestir elegantemente, siempre llevaba la misma casaca de rayas y su sombrero bicornio que se estaba poniendo muy de moda en la época, con ese atuendo trataría de pasar al puerta aparentando un académico joven o estudiante extranjero de posgrado. Era el 19 de mayo de 1789.

René se regocijaba de su dicha, por fin iba a disfrutar de la música en un teatro, al lado esa culta gente que sabía apreciar el arte. Llegó con mucha antelación al teatro, para su decepción ningún puerta con cara de mala hostia estaba filtrando la inexistente cola de entrada. Tan solo un anciano bedel que sin mirarle a la cara ni al atuendo le validó la entrada y le mandó al segundo anfiteatro izquierda, zweites Anphitheater links, fünfundzwanzigste Reihe, bitte.

Y allí estaba René en el Real Teatro Nacional, sentado en la última fila del gallinero, con su mejor atuendo, solo, tan solo que tenía miedo y todo.

René pensó que a medida se acercara la hora de inicio empezarían a desfilar los nobles e ilustres asistentes. ¡Cuán equivocado estaba! Allí no venía ni Perry Manson, bueno sí, algunas sombras, discretamente acompañadas por señoritas se acomodaban en los palcos, algunos nuevos ricos ruidosos maleducados se sentaban en platea, poco más de 70 personas de público en total. Berlín bleibt Berlín, ya sabe, gratis, su palabra favorita.

-Mejor para mí, mi concierto particular- pensó René mientras se acomodaba en la primera fila del gallinero, de su gallinero privado. Para su desgracia, minutos antes de empezar, con la orquesta afinando en el foso, un espectador entró en el gallinero y se sentó un par de asientos a su derecha, parecía el típico listo, el típico payaso sabirondo hipster de mierda, con aspecto desaliñado cuidado, la greña esta aquí, el pantalón rotito allá, la casaca torcidita aquí, el bicornito giradito hacia alante (el equivalente a torcerse la gorrita de hoy) mecagüen san dios ya, no llevaba gafas de pasta porque en esa época no había.

La función empezó.


Obertura Entführung aus dem Serail

René se lo estaba pasando pirata, solo le molestaban las poses y ademanes del hipster de al lado, el muy cabrón agitando las piernas y las manos todo el rato, resoplando, hablando solo, balanceándose alante y atrás como un pollo loco. Tras el primer acto René tuvo incluso que llamarle la atención, -pssssssssst, ¡estoy tratando de disfrutar aquí, niñato, me cago en tu puta madre ya!

Él solo sonreía y asentía con sus ojos saltones como si encima le gustaran los reproches de René, ¡el muy cabrón, moderno de mierda! ¡Respekt!

En el segundo acto la cosa se hizo insoportable, era peor que en los Volksteather con todos aquellos tocinos ignaros retozando, solo que aquí un puto moderno de mierda le estaba jodiendo la función él solito, la ópera de su querido Mozart, la ópera de su vida ¡maldito modernillo hijo de la gran puta!

En la pausa René se le acercó para pedirle que por favor tratara de comportarse.

El modernillo se disculpó afablemente, casi con satisfacción, le preguntó a René si de verdad le estaba jodiendo tanto. René no vaciló.

-Sí, me estás jodiendo porque para una vez que tengo en la vida la ocasión de disfrutar de una ópera de mi compositor favorito Mozart en un sitio digno, viene un niñato como tú a hacerse el listo y a sentarse a mi lado, si solo pudieras dejar de moverte y parar de hablar con tu puto amigo imaginario sería cojonudo-.

El modernillo al oir aquello se volvió a disculpar, efusivamente le preguntó a René si de verdad le gustaba tanto, René creyó que encima se burlaba, se tuvo que contener para no darle una hostia allí mismo.

Indignado, maldiciendo aquel encontronazo, René bajó a sentarse en platea, había muchos sitios libres así que no habría problema, por fin se libraría del modernillo, por fin paz, música, ópera y Mozart.

Pero no, mientras esperaba sentado que se reanudara la función vió bajar a su "amigo" por el pasillo central en dirección al foso de la orquesta, era intolerable, un troll en toda regla, ¡se había puesto a hojear las partituras! Primero la de dirección, luego la del violín principal, violas, chellos, maderas, vientos. René se levantó hecho una furia, definitivamente le iba a dar la hostia que se había guardado.

En ese momento pero, sonó la campana de aviso de inicio de función, el modernillo se escurrió disimuladamente por un lateral del foso mientras los músicos entraban por el otro lado. Me imagino allí a René plantado en medio con la mano abierta en pose agresiva.

René se sentó, se calmó y la función empezó, todo iba rebien, René se lo volvía a estar pasando pirata, y sin interferencias, ¡cómo estaba disfrutando! Él allí, tranquilo, en cuarta fila de platea del Teatro Nacional, dándose un festival. Ahora venía el Aria de Pedrillo, del tercer acto, ¡qué gozada!

Pero, en mitad de un pasaje de los violines se oye un fuerte grito desde el segundo anfiteatro.

„Verflucht! Wolt’s Ihr D greifen!"

Traducido: ¡Mecagüen vuestra puta calavera ya! ¡¿Quereis tocar un re natural?!

La música se interrumpe, el silencio se puede cortar, el publico se da la vuelta, el director se da la vuelta, los músicos se dan la vuelta, René se da la vuelta y allí está, el cabronazo del modernillo agarrado a la barandilla de la grada, mirando fijamente a los violines y al director. -¡No es re sostenido por el amor de Dios, es re natural, no lo puedo soportar más!- les espeta con todo el odio del mundo, René, en su coitus interruptus, quería subir a clavarle la daga.

Pero, el director y algunos músicos han reconocido al modernillo,

-Herr..... ¿Mozart?- Le dice el director.

-Sí, ich bin's, soy yo- responde el modernillo.

El director sin mediar más palabra comienza a aplaudir, todos los músicos se suman, todos los actores en el escenario se suman, otros cantantes, tramoyistas, técnicos, salen de bambalinas y se suman, aplaudiendo a rabiar, el público se pone de pie, aplaudiendo, es impresionante, a René le va a dar un infarto.

Invitado por el director, Mozart baja y se dirige al escenario, los aplausos no cesan, la gente se le acerca, quieren verle de cerca, tocarle, el director le estrecha la mano y le deja su sitio, humildemente, con un absoluto respeto.

Mozart en persona va a terminar de dirigir la función.

Tras decir dos palabras a los músicos se hace el silencio y reanuda la obra, su obra.

Mozart en Berlín, 1789.

René siempre recuerda aquel día como el más feliz de su vida, en la foto es el joven de pelo largo detrás del del sombrero tricornio.

Mozart se quedó 10 días en Berlín, dirigió la función del día siguiente, las entradas agotadas, el propio rey de Prusia (Federico Guillermo II) tocando como chelista principal de la orquesta, todo bajo la batuta de Wolfgang Amadeus Mozart en persona, todo un bombazo.

Mozart recibió algunos encargos del rey, seis sonatas para piano y seis piezas para cuarteto de cuerdas, bagatellas para Mozart. Luego se marchó y a los dos años murió.

Ahora ustedes ya saben una historia más que pueden contar a sus papis cuando vayan a visitar Gendarmenmarkt que es allí, en el hoy reconstruido Konzerthaus Berlin donde pasó toda esta verídica historia, por cierto en la Staatsbibliothek Berlin se guardan los manuscritos originales de esa ópera, "El Rapto en el Serrallo" junto a otros muchos hitos de la composición de Mozart, "La Flauta Mágica", "Las Bodas de Fígaro" y así, Berlín tiene el mayor número de composiciones de Mozart. Puede consultarlos, son los originales

Originals?

These...... are originals?

La clase ha terminado, salgan a pasear su mediocridad.

Muy suyo

A. Shopenhaua

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Comentarios

Imagen de Smoboda

El rapto en el Serrallo se

El rapto en el Serrallo se estrena el 19 de mayo de 1789 en el Nationaltheater, pero en aquella época ese edificio no era el Konzerthaus. Se trataba del Französische Komödienhaus, que estaba en el mismo sitio y que ardió en 1817. Entonces se le encarga a Schinkel construir el Konzerthaus.
Cuidado con lo que se le explica a los padres, porque Mozart nunca pudo haber estado exactamente ahí. Él ya llevaba años muerto.

Se sabe que Mozart también residió durante una corta temporada en Potsdam. Su casa estába en Basinplatz, 10. Curiosamente, en las cartas que le envía a su esposa, se puede ver como se éste se le queja de que el precio de los alquileres en Potsdam ya por aquel entonces estaban por las nubes. La última vez que pasé por ahí había un andamio porque parece que andan limpiando la fachada, así que aún lo van a poner más caro.

Un saludo!

Imagen de A. Shopenhaua

Algunas imprecisiones

Mozart estaría un par de semanas en Postdam, se quedó despagado de que el rey en persona no le recibiera. Pero bueno hoy en día todos los pijsters que pasan 10 días en Berlín  se lo ponen en el CV.

El Rapto no se estrenó ese día que dice, llevaba unos meses en la cartelera del Fr. Kömedienhaus (Teatro Nacional) después de haberlo petado en todos los teatros del imperio, lea bien, yo no he dicho que Mozart tocara en el Konzerthaus, el sitio es el mismo, Gendanmenmarkt ¡vive Dios! Yo se que usted es culto y sabe que no hay error en mi relato, gracias por aclarar este capítulo. Ya lo he arreglado en el texo para que no haya dudas.

Muy suyo

A. Shopenhaua

Hablando de compositores,

Hablando de compositores, ¿por qué la gente se acuerda de Bach y se olvida de Fasch y Telemann? Nunca lo entenderé.

http://www.youtube.com/watch?v=of8Au8fKjJg

http://www.youtube.com/watch?v=IM0KCQKvlHw

Cordialmente,

Charls

Imagen de A. Shopenhaua

Bach, Telemann y Fasch

Ese es el orden correcto. Y Bach a mucha distancia de los otros dos.

La gente se acuerda mucho de Bach porque la inspiración y los sentimientos se traspasan con su música muy fácilmente. Bach ha calado a lo largo de la historia profundamente en las almas de eruditos músicos y, esto es lo importante, en iletrados en música, quienes no necesitan conocer una mierda de música barroca para sentir esa potencia. Telemann y Fach no consiguen despertar esas sensaciones en colectivos tan dispares.

Teniendo en cuenta además la eminencia musical que Bach representa.

Muy suyo

A. Shopenhaua

Imagen de Julia CM

como ex-cellista...

Estimado Schopenhaua,

debo felicitarle por su clase sobre Mozart. La he encontrado muy...Inspiradora. Al contrario que la película "Amadeus", por cierto, donde casi le ponen las gafas de pasta o lo que hiciera falta. En fin.
Sin embargo, no pretendo ni por asomo desmerecer ninguna de sus recomendaciones, sobre todo después de leer su libro "pensamiento, palabras y música". En la próxima clase -venciendo mi timidez- quizá me acerque para que me lo firme... Si lo tiene a bien y no me zahiere como merecería por pelota.

Ya que habla también de Bach, me permitiré proponerle que re-escuche la siguiente obra

http://www.youtube.com/watch?v=yJHxLvXekMA

y si gusta, prosiga con la Sarabanda de la misma suite. Si puede ser, con Casals (nada de Misha Maisky ni Yo-Yo Ma, por favor). Aunque más libre (menos ortodoxa), la increíble Jacqueline Du Pré también me parece una intérprete recomendable.

Atentamente, su alumna

Fantástico, mis hemisferios

Fantástico, mis hemisferios son un poquitos más grandes ahora, gracias.

Buen post...

Pero no nos olvidemos de la cantidad de buena música pre-Mozart, que parece que queda en el olvido por una cuestión casi de alcance editorial.
Os dejo un temazo de la madre patria... para que veamos que algunos siglos antes que Mozart en españistán lo estábamos partiendo también...
http://www.youtube.com/watch?v=z5HaUrH0dp0

Por cierto... toooodo, absolutamente todo lo que hace Jordi Savall es increible!
Un saludo!

Imagen de J.R.

Claro que tenemos...

... y tuvimos músicos Magníficos (con mayúsculas!) pero seguramente no estuvieron en Berlin* y es precisamente lo curioso de la anécdota aquí expuesta.

Anécdota que yo no conocía y que me ha gustado leer.

J.R.!

(*) --> igual no vinieron por que estaba menos de moda que Toledo, o simplemente estaba muy lejos, o no sabían hablar alemán y (seguramente) no se había inventado todavía el poder aprenderlo en seis meses.

Imagen de Julia CM

excelente recomendación

sí señor, grandísima música.

Españistán es ese territorio devastado que nos han dejado para que huyamos de él, por eso no viene nada mal recordar algo como esta música, gracias por compartirla.