Octavio Caraballo y los "tentáculos" de la cultura

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Ésta es una respuesta a un artículo publicado por Octavio Caraballo en el Huffington Post, en el que debido al creciente interés por aprender alemán en los Goethe-Institut de España, el periodista elabora una teoría en la que dicho instituto aparece como un pulpo arrogante cuyos tentáculos se extienden por todo el sur de Europa con la intención de llevarse a sus jóvenes y su talento.

Llegué a Alemania procedente de Venezuela a finales del 2001. Como mi intención era quedarme, lo primero que hice fue inscribirme en un curso de alemán para luego entrar en la universidad, lo que ocurrió seis meses después. En parte porque mi nivel de alemán era muy precario y porque mi intención en aquellos años era ser novelista, decidí estudiar filología de lenguas romances, en especial, español y francés. 
 
La facultad, en aquellos años en los que (nos decían) España iba bien y Alemania (nos decían) iba mal, estaba abarrotada de estudiantes alemanes que en muchos casos ya hablaban un español bastante avanzado y en otros casos demostraban estar muy ansiosos por aprenderlo. Todos, sin excepción, habían estado en España, a veces por temporadas largas, y muchos en América Latina. Todos querían regresar en algún momento, todos querían saber más y todos sabían quién era Cervantes, así fuera por el instituto homónimo.
 
Una profesora con la que hice migas me contó que aquéllo era muy nuevo. Que la facultad de español en esos años no sólo se había convertido en la principal del instituto de romanística, sino que había revertido una situación ancestral, había más del doble de alumnos en español que en francés. Incluso el catalán y el gallego tenían un número considerable de seguidores y se dictaban cursos en esas lenguas.
 
No recuerdo a un solo alemán, ni siquiera del NPD, que se haya sentido alarmado por aquella situación. Nadie a quien se le hubiera pasado por la cabeza que la bonanza española, ese espejismo que engañó a tantos, estuviera hipnotizando con su canto de sirenas a los jóvenes académicos alemanes tentándolos con su sol, sus playas, su vino y su excelente gastronomía, para que dejarán a su amada patria atrás.
 
Nadie hubiera hablado de los "tentáculos" de Cervantes llegando a todos los puntos de la tierra germana y llevándose a sus jóvenes a las tierras del Quijote.
 
Esa postura, a cualquier persona racional le hubiera parecido ridícula. Hoy en día una enorme cantidad de alemanes habla la lengua de Machado, lo que a los que vivimos en estas tierras, nos ha venido de perlas.
 
Por eso me ha parecido grotesco el artículo escrito por Octavio Caraballo titulado "El Instituto Goethe cabalga a lomos de la crisis".
 
¿Qué es el Instituto Goethe? Es es una institución pública alemana cuya misión es difundir el conocimiento de la lengua alemana y su cultura (Wiki). Lo que viene haciendo con más y menos éxito desde 1952. El Instituto Cervantes y el British Council y la Alianza Francesa, entre otros, se enorgullecen de hacer los mismo. 
 
Para Octavio Caraballo el hecho que muchísimos españoles se hayan motivado a aprender una lengua riquísima en filosofía y literatura, hablada por cientos de millones de personas, entre los que destacan los habitantes de la primera economía de Europa, no debe verse sin sospecha. Sospecha hacia los alemanes, claro está, y en específico hacia el Goethe-Institut que en su opinión tiene una  "estrategia (...) para sacar tajada de una crisis que ha poblado sus aulas de licenciados españoles que buscan en este instituto una antesala a su viaje a Alemania".
 
¿Cuál es esta estrategia? 
 
"Ha creado nuevos cursos especiales cuyos enunciados revelan la disposición del instituto a ser una pasarela hacia el mercado laboral germano: Mi entrevista de trabajo en Alemania, Alemán para Médicos y Alemán para Ingenieros. Una atención que se centra en los profesionales que reclama Merkel para su país." (Negritas de Octavio Caraballo)
 
Invito al señor Caraballo a visitar las páginas de los institutos análogos de Gran Bretaña, Francia e incluso España. En TODOS conseguirá cursos análogos. Me imagino que se caerá para atrás de la impresión cuando vea que el Instituto Cervantes de Berlín ofrece un curso llamado "Spanisch für die Arbeitswelt", es decir, español para el mundo laboral, y el British Council "Business English" y la Alianza francesa "Français des affaires". 
 
Parte de la misión confesa de esos institutos cuyos "tentáculos" alcanzan al mundo entero, es facilitarle la vida a todo aquél que quiera irse a esos países a hacer lo que le dé la gana. También a ingenieros, enfermeras/os, etc. Que la demanda crezca durante tiempos de crisis es bastante lógico, sólo podemos esperar que la oferta crezca de manera acorde, porque si a un español le da la gana de irse a Alemania, no creo que el señor Caraballo sea quién para impedírselo. Lo que tiene claro el Instituto Goethe, es que al español que ha decidido emigrar se le hará la vida bastante más fácil si llega con conocimientos del idioma local.
 
Por último escribe Octavio Caraballo: "Los tentáculos del Goethe se extienden en los países del Sur de Europa ante los "encantos" de una economía, la alemana, que se ha convertido en un referente para los jóvenes oprimidos por la crisis. Y sus responsables no quieren caerse de una ola inédita para ellos en nuestro país y ya han abierto una plataforma con un título muy sugerente para los desempleados españoles: Rumbo Alemania." (Negritas de Octavio Caraballo)
 
Yo conozco muy bien esa plataforma ya que he colaborado con artículos. El proyecto, que es un derivado de Todo Alemán, fundado hace casi cinco años en Nueva York y en principio dirigido al público latino (así es señor Caraballo, no se creó debido a la crisis española), busca informar a jóvenes españoles y alemanes acerca de las diferencias y similitudes de los dos países, acerca de las particularidades de cada país que sólo conoce el que ha vivido ahí, acerca de la agenda cultural, acerca de la realidad social, sus ciudades, sus bares, sus cines... Obviamente se habla de posibilidades laborales, sería una irresponsabilidad no hacerlo, pero sería una barbaridad decir que ése es su motor. Revise usted el archivo de la página y podrá comprobarlo. 
 
El señor Caraballo, al igual que su colega de El Mundo, Rosalía Sánchez, a quien le dedicamos un artículo en su día, ha visto sólo lo que ha querido para poder escribir su pieza más sensacionalista que periodística. 
 
El monolingüismo, le escuché decir una vez a Juan Goytisolo en el Instituto Cervantes de Berlín, es una enfermedad curable, ¿por qué tirarle piedras a los que buscan erradicarla? 
 
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Comentarios

Todo esto forma parte de una

Todo esto forma parte de una idea y estado mental que sobre todo en el último año se está extendiendo por gran parte de la población española y que parece que últimamente ha saltado a los medios. A saber, que Alemania encabeza una conspiración malévola para someter y esquilmar el sur de Europa, colonizar con sus capitales los recursos, grandes empresas y fuentes de riqueza, desmontar los servicios públicos a la búsqueda de carnaza a través de privatizaciones, en fin, germanizar Europa mediante una dictadura financiera dirigida desde el BCE y los lacayos de Bruselas. Esta idea existe, más o menos desarrollada, en casi toda la izquierda española y gran parte de la derecha nacionalista no neoliberal. Mi opinión es muy otra, pero también es cierto que Alemania no hace mucho por desmentir con acciones estas rocambolescas tesis. Un saludo.

Imagen de La Duquesa de Pankow

Importancia del idioma

Ahora resulta que el Sr. Caraballo censura y critica a quien quiere venir a buscar nuevas posibilidades de la forma correcta: con preparación en el idioma. Para información del Sr. Caraballo el Goethe Institut garantiza una calidad en su formación, no como muchas Sprachschulen de Berlin que con el boom de Berlín y el "veniros toos p'acá" más que centros de formación son... moneymakers, por que sí...
 
Fórmense bien en el idioma, se lo dice una Adel...

Creo que te pasas un poco, el

Creo que te pasas un poco, el artículo no me parece que sugiera que el Goethe se está aprovechando de la crisis. Sólo describe una realidad y da cifras y opiniones al respecto.

Te habrá pillado con mal café.