'Perdiendo el norte': que la realidad no te estropeé una película

Imagen de Juanma

Hola,

desde la derrota se es invencible, y como yo soy el eterno becario infinitamente derrotado de Berlunes, hoy voy a sentar cátedra sobre un tema que seguro que os interesa mucho: la sarta de películas y series que última y presuntamente reflejan la realidad de la nueva migración española en Berlín o Alemania. De migrantes como tú y como yo, vamos.

Una de ellas es 'Perdiendo el norte' y su correspondiente secuela televisiva 'Buscando el norte', que, como su propio nombre indica, vienen siendo una única y la misma cosa: UNA PUTA MIERDA. Dentro trailer:

 

 

Se podrían haber ahorrado la películita y producir directamente la serie de televisión, porque 'Perdiendo el norte' no es nada más que eso: un capítulo de una sitcom españoluza cualquiera de más de hora y media adaptado, eso sí, a un tema que tantas conversaciones de bar ocupa hoy en día entre la gente española muy y poco española: emigrar a Alemania a la aventura.

'Perdiendo el norte' cumple en ese sentido con todas las expectativas de escépticos militantes como este perdedor manchego que escribe: va remachando con un guión insípido y sin fuste alguno cada uno de los topicazos que llenan cualquier conversación de bar de un grupo de españoles que hablan sobre la migración a Alemania sin haber migrado nunca a Alemania.

((Abro inciso: el deporte nacional español es hablar en los bares de lo que no se tiene ni puta idea con sentencias definitivas e irrebatibles. Ese deporte se convierte en la principal actividad diaria de los hombres con barriga y puteros de más de 50 años. ESTO ES ASÍ. Cierro inciso.))

'Perdiendo el norte' no se deja fuera ni uno de los tópicos de toda la vida sobre Alemania: que fíjate tú qué puntuales y eficientes los alemanes, ay pero qué difícil es el idioma, el frío es lo más duro y la falta de sol ya ni te cuento, qué buenas que están las alemanas y hay que ver qué fáciles son, los españoles en el extranjero somos un piña, qué alegría dan un poquito de jamón y vino ESPAñOL, OLE, OLE, como en España en ningún lado, la española cuando besa... y así un larga lista de mierdas pinchadas en un palo cinematográfico subvencionado y con un nada menospreciable éxito de taquilla.

Para ese cometido, el director no escatima en los recursos de la españolada sin gracia de toda la vida: chica guapa con mala hostia de hermano posesivo, macarra y camello encuentra a chico guapo y chulo de amigo listo y feo. Todo ello en un Berlín de postal rodado a prisas y corriendo a caballo entre decorados en Madrid y cuatro días a pijo sacao en la capital alemana. La siguiente escena representa el clímax dramático del peliculón:

 

 

Y yo me pregunto: ¿Dónde están en 'Perdiendo el norte' la mugre, los locos de remate y la pobreza de bolsas de plástico del Lidl y Aldi que recorre a diario el metro de Berlín? ¿Dónde están los refugiados? ¿Dónde está el turismo revolucionario de Kreuzberg? ¿Y el hípster pijo y tonto de gafas de pasta, bigote, mac y milchkaffe? ¿Dónde está la cola inútil ante el Berghain?

¿Dónde están el kebap a euro y medio, las resacas apocalípticas en bucle y la marihuana triposa de parque? ¿Dónde están los inmigrantes españoles de visa de verano que viven la aventura berlinesa de mayo a septiembre, y ni un minuto más? ¿Y la vuelta a casa que nunca llega?

¿Dónde está el niño de papa disfrazado de pobre a lomos de su fixie de 500 euros? ¿Y los pobres de verdad que viven de recoger botellas vacías? ¿Dónde están el miedo a fracaso y el robo de tu tercera bici? ¿Dónde están Moabit, Lichtenberg, Wedding y Marzahn? ¿Dónde los yonkies de Hermmanplatz y de Kottie? ¿Y los traficantes árabes adolescentes que tiran su vida por la borda vendiendo droga a esos yonkies en la U8?

¿Dónde están la gentrificación y la especulación urbanística? ¿Dónde están el Hartz IV y los parados alcohólicos de larga duración? ¿Dónde la pobreza material e intelectual blanca y la prepotencia de la aristrocracia burocrática del consulado y la embajada de España en Berlín? ¿Dónde está el voto por correo que nunca llega? ¿Y la precariedad laboral como destino en lo universal? ¿Dónde está, al fin y al cabo, en 'Perdiendo el norte' un mínimo fragmento de la realidad a la que se enfrenta la nueva migración española exiliada en Berlín o Alemania?

No lo busquéis ni en la película ni en la serie. No hay nada de eso en ellas. Mejor seguid leyendo Berlunes. En 'Perdiendo el norte' y sus sucedáneos televisivos sólo encontraréis una presunta reflexión en presunta clave de humor sobre la presunta experiencia de la nueva migración española con un barniz de presunto costumbrismo. Resumen: pobreza artística e intelectual. UNA PUTA MIERDA.

Resultado: 'Perdiendo el norte' fue la película más taquillera de 2015 con 1,6 millones de espectadoras y una recaudación de más de 10 millones de euros. Mejor radiografía del país, IMPOSIBLE.

De la película no se salva ni la versión de “Mi querida España” de Kiko Veneno. Una canción de Cecilia cuya versión original te hace oscilar entre la tristona alegría y la nostalgia de un futuro mejor.

Su voto: Nada Promedio: 8.8 (18 votos)
 

Comentarios

Imagen de A. Shopenhaua

Hahaha

La clase de hoy me ha resultado hilarante.

Muy bien Juanma, hablaré con el Rektor para que le suban el sueldo al salario mínimo.

Muy suyo

A. Shopenhaua

Imagen de Essenerd

Y la serie empezo con un 20% de audiencia...

... y ya va por el 12. Pero si es tan mala como la película o peor, con los 4 euros que pide ATresMedia por suscribirme para verla y tener una opinión sobre ella, en cuanto sepa pedir un kebap que no lleve todo me doy un homenaje viendo Alarm für Cobra 11 (10 años en antena) y luego Die Sendung mit der Maus - 45 años! Ese bicho tiene que cobrar unos trienios feos, ahí está la pasta del GEZ.

Gracias por ahorrarme dinero (o más bien, tiempo). No sé lo que cuesta un kebap, si los 4 euros da para otro invitado estás.