"Se alquila Casa Blanca" de Carlos de Vega

Imagen de René D.

Mis queridos alumnos. Tomen asiento.

Como todos ustedes saben, además de ser una eminencia en lo que a la lengua alemana se refiere, soy el Catedrático de Matemática y Estadística de esta Universidad. En los últimos meses mi cátedra ha llevado a cabo un riguroso estudio sobre los hábitos de lectura del alumnado. Hoy he de comunicarles, no sin cierta decepción, que los resultados arrojados por dicho estudio les dejan a ustedes en muy mal lugar.

Por lo que hemos observado, todos ustedes sin excepción presumen de ser ávidos lectores y no es raro ver en sus perfiles en Internet poéticas frases como “Leer perjudica gravemente la ignorancia” o “La lectura es el viaje de los que no pueden tomar el tren.”. Sin embargo el préstamo de libros en la biblioteca desciende como si fuese el IBEX 35 y sus hábitos de lectura parecen reducirse al Marca y al Cosmopolitan. Eso sí, pese a que no tocan los libros de la biblioteca ni con un palo, les gusta ir por allí a lucir palmito, paseando entre los pasillos y mirando las estanterías con cara de intelectuales.

Ante esta tesitura el Rektor ha decidido tomar cartas en el asunto y ha hecho rodar una circular donde se insta a los docentes a incentivar en nuestros alumnos el gusto por la buena lectura.

Lo primero que quiero decirles es que detesto ese perfil de persona que enaltece cualquier texto que aparezca en un libro y critica cualquier programa que salga por televisión. Esto no son más que apriorismos y prejuicios que lo único que denotan es la voluntad del sujeto por aparentar lo que no es. Apunten en sus cuadernos estas dos frases:

Hay libros que son una auténtica bazofia y buenos programas de televisión.
No todo lo que está escrito en un libro es automáticamente interesante.

Dicho esto, entremos en faena. La recomendación que les voy a dar hoy es un libro escrito  por un conciudadano, Carlos de Vega. Carlos es periodista y trabaja en la Deutsche Welle. Anteriormente fue corresponsal en la CNN+ y Cuatro en los Estados Unidos de América durante 7 años (de 2004 a 2011), en los que residió en la ciudad de Washington. El libro que hoy les recomiendo recoge sus vivencias y visión de la realidad política del país más poderoso del mundo.

En sus páginas podrán revivir las experiencias de Carlos en la campaña que aupó a Barak Obama a la presidencia del Partido Demócrata y posteriormente a la de los Estados Unidos o sus impresiones tras visitar la cárcel de Guantánamo.

Pero no se crean que es todo tan serio. En “Se alquila Casa Blanca” podrán ustedes conocer a Conchita (la de la foto), una indigente gallega que vive enfrente de la Casa Blanca desde hace más de treinta años o averiguar como Carlos se encontró fortuitamente en el gimnasio con Chelsea Clinton mientras la hija del ex-presidente quemaba sus lorzas en la cinta de correr.

En mi capítulo favorito se describe el búnker que tenían preparado los EEUU para llevarse a sus congresistas ante la posibilidad de un ataque nuclear soviético durante la guerra fría. No les quiero hacer de spoiler, pero les diré que el visionario plan que tenían trazado los cerebros yankees era digno de haber sido concebido por Pepe Gotera y Otilio.

El libro está escrito de manera amena, se lo terminan ustedes en un periquete. Me planteé recomendarles las “Meditaciones metafísicas” de mi tioyayo Descartes, pero creo que para una primera etapa de su reeducación literaria “Se alquila Casa Blanca” es más adecuado.

Se Alquila Casa Blanca cayó en mis manos debido a que hace poco recibí una invitación para asistir a la presentación del libro que tendrá lugar el jueves 6 de junio en La Rayuela. Como no me gusta ir a los sitios a figurar y a reír cuando todos ríen sin saber por qué, me hice con un ejemplar. También ustedes pueden adquirir el libro y acudir el jueves a su presentación. Para animarles a ustedes, el autor del libro y los organizadores del acto (La Rayuela y libros.com) se han comprometido a hacer rosquillas gratis (su palabra favorita) para los asistentes!

Nos han llegado testimonios de España que dicen que de esta presentación salen ustedes cenados.

Su voto: Nada Promedio: 10 (5 votos)
 

Comentarios

La primera vez que me meten el campo "asunto" en los comentarios

Soy de los que lee la ¡Hola! (no me pierdo una portada con el apellido Abascal o Preysler) y me he cenado muchas tómbolas y crónicas marcianas en mi vida. Y no es incompatible con leer libros, ya que la necedad nada tiene que ver con consumir un tipo de cultura u otro. Es, de hecho, una obviedad, pero veo que es un debate que va para largo y tampoco sé muy bien por qué ha servido de preámbulo para tratar el libro de Carlos.

Total, que aún no he podido leer el libro y tengo buena excusa: el cartero se está retrasando. Pero no me cabe duda de que será interesante y fácil de leer. Tengo que felicitar a Carlos y a Libros.com por haberme descubierto esta manera de crear y distribuir contenidos. El acto egoísta de financiar algo así es muy reconfortante (aunque haya sido poco, en mi caso) y animo a todo el que me esté leyendo a hacerlo si tiene la oportunidad: ¡financie usted un libro!

Lástima no poder tenerlo firmado. Berlín me queda lejos. Aún así, desde la distancia, celebro la victoria.

Envio mi saludo desde Murcia a Berlin.

Desde ayer que uno de mis hijos me aconsejó leer este libro, estoy encantada de estar "enfrascada"... Y hasta que no lo acabe, no lo suelto. Estoy pasando buenos ratos, divertidos, interesantes... tengo "cara de fiesta" mientras leo... Así que gracias, al autor, y a la persona que me invitó a su lectura. Desde Murcia, María del Patrocinio JH.