Sommerzeit ist Fahrradzeit: Grunewald y Wannsee

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Buenos días, meine Lieben. Permítanme que me presente: soy esa bocanada de aire fresco que ustedes necesitan en estos meses primaverales, la energía que les impulsa a salir de su Kiez Kreuzköllnero y moverse un poco allende las fronteras de la yema del huevo frito berlinés. Pueden ustedes sincerarse conmigo: han pasado un invierno duro, ¿verdad? De bareto en bareto, comiendo Kebaps, sin más ejercicio que el trepar las escaleras de su unsanierten Altbau y sin otro contacto con la naturaleza que su habitual visita al Görli para pisar (y conseguir) algo de hierba.
 
Aún no es demasiado tarde para redirigir sus energías hacia actividades más saludables, meine Lieben. Aquí me ofrezco para mostrarles el camino hacia otros horizontes más allá del Ring. Y además en un medio de transporte que ya ha sido loado en estas páginas: la bicicleta, o Fahrrad. “Sommerzeit ist Fahrradzeit”, que podría traducirse, con permiso de #rosalíatraduce, como “Las bicicletas son para el verano”. Llegan las dos semanas de buen tiempo en Berlin, aprovéchenlas. Saquen por fin de su Keller esa bici que compraron “de segunda mano” en el Mauerpark, que hoy vamos a dar una vuelta por el suroeste berlinés.
 
 
Hipster Fahrradfahrer: Quítese esos cascos de las orejas, y cambie el pantalón cagado por unas bermudas, que el ciclista que va detrás de usted no tiene por qué ver “la huchita” de su trasero.
 
Algunos de ustedes, principalmente aquellos que tengan un trabajo, habrán advertido la gran cantidad de días festivos que hay en Alemania en mayo. Uno de ellos es el Herrentag, Vatertag o Männertag, que desde 1936 se celebra el jueves de la Asunción. Ahora mismo les explicaré qué tienen que ver las bicis con esto, pero primero les cuento que un Ossi probablemente dirá Herrentag, mientras que Vatertag o Männertag son los términos comúnmente empleados por los Wessis. Se lo comento para que adapten su excelente nivel de alemán al interlocutor que tengan delante. En España no existe este problema con la nomenclatura: el día del padre se celebra, como todos saben, el 19 de marzo, festividad de San José. Y ahora inténtenle explicar a un alemán por qué a un José se le llama Pepe.
 
La forma tradicional de celebrar el Herrentag en Berlin y alrededores consiste en salir de excursión con los amigotes y una cantidad considerable de alcohol. Los amigotes, con suerte, regresarán a casa; el alcohol, con mucha probabilidad, no. Antiguamente se montaban los buenos chicarrones en un carro o tractor, pero actualmente el medio de transporte preferido en Herrentag es la bici para los hombres y el Bollerwagen para las birras. Alternativamente se puede prescindir del carrito de las bebidas e ir haciendo sucesivas paradas en los Biergarten estratégicamente situados a lo largo de la ruta. Lo que es indiscutible es que la gran cantidad de alcohol consumida en este día hace que se triplique el número de accidentes de tráfico. ¡Noch ein Bier, Otto!
 
 
Saludable Herrentag con Bollerwagen: Si el bar no va a Mahoma, Mahoma irá al bar, o se montará su propio bar móvil.
 
Bien, una vez familiarizados con estas bellas tradiciones teutonas, vamos a proponer una primera excursión en bici para que ustedes vayan entrenando un poco: alrededor del Grunewald hasta Wannsee. Esta ruta es muy apropiada para que la disfruten el año que viene en Herrentag, si aún siguen en Berlin, o durante alguno de los próximos fines de semana si no quieren esperar tanto. Vístanse para la ocasión, recuerden que van a salir de la yema del huevo frito así que los pantalones estrechos de hipster puede que no sean la mejor opción.
 
Diríjanse con su bicicleta hacia Messe Nord/ICC bzw. Westkreuz. Sí, ya sé que nunca han estado tan al oeste de Berlin más que aquella vez que fueron al Ikea de Spandau, pero no teman. Enfilen en dirección suroeste hacia Grunewald. Ejerciten un poco sus músculos mientras observan a un lado el ICC, que por cierto es otro de los proyectos berlineses que requiere saneamiento y por tanto unos cuantos milloncejos a costa del contribuyente. Al otro lado se encuentra el famoso autódromo AVUS, el “Mónaco berlinés” donde ya se organizaban carreras de Fórmula 1 antes de que usted se hiciera fan de Fernando Alonso. Cuando lleguen a la estación de S-Bahn Grunewald pueden ustedes hacer la pausa que sus piernas ya les estarán pidiendo y tomar la primera cerveza de la mañana en el Biergarten Waldklause.
 
Después de rehidratarse es momento de que se internen en el Grunewald por el Neuer Schildhornweg y disfruten del aire puro del que carecen en Neukölln. El camino dentro del bosque les llevará hasta una cantera de grava, hoy convertida en área natural protegida, en lo que fue un pozo de excavación de material de construcción para Berlin Oeste en los años setenta y ochenta. En algunos puntos del camino podrán observar en lo alto del Teufelsberg la estratégica estación de radio con su inquietante perfil de cúpulas blancas. Continúen con su pedaleo mientras dejan el Teufelsee a la derecha y tomen la Alte Spandauer Poststraße hasta llegar a Am Postfenn, donde deberán girar a la izquierda. Tras un suave descenso alcanzarán por fin la orilla del río Havel, que se ensancha tanto como para parecer un lago. Probablemente estarán de nuevo sedientos en este punto, así que pueden hacer una segunda parada cervecera en el barco-restaurante Alte Liebe y tomarse una Radler a la salud de sus colegas.
 
No se entretengan demasiado, pues la ruta continúa cuesta arriba en la Havelchaussee y necesitarán todas sus energías para alcanzar la Grunewaldturm sin desfogarse. Por suerte, en el idílico descampado alrededor de la torre encontrarán un bistró donde pedir la siguiente cerveza y quizá la primera Wurst del día. Resistan la tentación de echarse una siesta y disfruten de las relajantes vistas sobre el río Havel hasta el cercano pero a la vez tan lejano Brandeburgo.
 
 
Grunewaldturm: ¡Hala, cuánto verde y qué torre más alta! Pero el Görli mola más porque no hay que subir cuestas.
 
Continúen la marcha: durante la bajada por la Havelchaussee en dirección sur podrán descansar sus piernas, pero no se confíen demasiado, porque llegando al Kronprinzessinnenweg les tocará pedalear de nuevo. Aquí ya estamos cerca de Wannsee, no desfallezcan y continúen con fuerza hasta la estación de S-Bahn, donde llegarán a tiempo de hacer la siguiente parada y apurar otra merecida cervecita con o sin Boulette de acompañamiento en el Biergarten Loretta am Wannsee. A partir de aquí ustedes deciden si ya han tenido suficiente experiencia en la naturaleza y necesitan volver a su betonierten Kiez o si estiran su primer Ausflug en bici un ratito más. El Strandbad Wannsee no queda lejos, así que siempre pueden acercarse hasta la playa fluvial y enseñarles a los alemanes el modo correcto de tostarse al sol.
 
Cuando decidan que es momento de regresar a la seguridad de su barrio, enfilen de nuevo el Kronprinzessinnenweg en dirección noreste, pero esta vez no se desvíen a la izquierda en la Havelchaussee. Continúen en paralelo a la Autobahn por el largo tramo asfaltado de 4 km de longitud, que se ha convertido en uno de los preferidos por los skaters. No se desanimen cuando comprueben que los patinadores locales adelantan a su grupo de ciclistas sin despeinarse, no lo atribuyan únicamente a su falta de buena forma física o a las cervezas que ya llevan en el cuerpo. Utilicen sus últimas energías para dejar atrás la estación de Grunewald hasta alcanzar de nuevo Messe Nord/ICC, Westkreuz o donde sea que puedan montarse en el S-Bahn o U-Bahn de su elección. En este punto llevarán tan sólo 25 km de nada a sus espaldas, ya pueden ustedes contárselo orgullosos a sus madres. Para nota sería si continúan hasta el mismo portal de su casa en bici.
 
Y bien, meine Lieben, con esta recomendación de excursión cervecera en bicicleta por el suroeste berlinés me despido por el momento. Espero que se animen a hacer este pequeño Radtour, seguro que sus pulmones y otras partes de su anatomía se lo agradecerán. Los que superen esta prueba física satisfactoriamente recibirán como premio próximas entradas con nuevas ideas y rutas más avanzadas para disfrutar sobre dos ruedas de este Sommerzeit en Berlin, que es un excelente Fahrradzeit. 
 
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Comentarios

Imagen de A. Shopenhaua

Mapa de rutas

Para que no se pierdan.

http://www.stadtentwicklung.berlin.de/verkehr/mobil/fahrrad/radrouten/de...

Buena entrada Lux de Luxe

Muy suyo

A. Shopenhaua

Imagen de Lux de Luxe

Gracias Prof. Chopped, usted

Gracias Prof. Chopped, usted que me mira con buenos ojos.

Para los que no tengan cobertura en su móvil de última generación cuando salgan fuera del Ring y no puedan usar sus google maps:

http://www.bikemap.net/en/route/804546-radrunde-strandbad-wannsee-havelc...

Esta ruta no es exactamente como la descrita en el artículo, que no se lo vamos a dar todo hecho. Pero miren donde dice Naturschutzgebiet, Teufelsee y Postfenn y ya se orientan.

Atentamente,
Lux de Luxe

Muy buena sugerencia para el finde

Aun nunca estuve en el Wansee.

Solo en el Mügelsee. Si vais por ahi os recomiendo hacer una parada en el Restaurant Bräustübl, donde pueden pedir una jarra de cerveza teutona y excelentes delicattesen alemanas

Muchas gracias por la recomendacion

y si no llega el verano

Buen Post Lux de Luxe, pero me pregunto yo, que nos recomienda que hagamos con nuestras bicis si al final se cumple lo que dicen los expertos meteorológicos, de que este año no habrá verano? http://cerebroalafuga.com/2013/05/27/2013-un-ano-sin-verano/

Imagen de Lux de Luxe

Cómprese una Regenjacke

Mein liebes Hirn, yo milagros no puedo hacer.

Salga con la bici igualmente, que hacer deporte le vendrá bien contra la depresión invernal que estamos incubando todos, moi incluida.

Saludos bicicleteros,
Lux de Luxe